La Embajada de Japón en Paraguay confirmó a EFE que los príncipes salieron del país a través del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi de la ciudad de Luque, que sirve a la capital Asunción.
Fueron despedidos por el ministro de relaciones exteriores paraguayo, Rubén Ramírez, informó después la Cancillería.
Los herederos al Trono de Crisantemo cerraron su histórica visita a Paraguay la mañana de hoy, con recorridos por el Colegio Japonés de Asunción y el Colegio Japonés-Paraguayo de la misma ciudad.
En la primera actividad de este lunes, Fumihito y Kiko de Akishino ofrecieron un ceremonial saludo a los 16 estudiantes de la institución, todos hijos del personal diplomático japonés en Asunción y de trabajadores de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), mientras que estos les obsequiaron flores.
Además, presenciaron una danza conocida como polka, la más importante y tradicional del país suramericano, interpretada por los niños como una muestra de su respeto por las tradiciones de Paraguay.
Más tarde, visitaron otra sede educativa, el Colegio Japonés-Paraguayo de Asunción, una institución bilingüe e impulsada por el empresario Naoyuki Toyotoshi, un emigrante que se estableció en Paraguay en 1969 y representa una de las tantas historias de éxito de la migración nipona en el país suramericano.
Esta última visita fue a puertas cerradas y sin acceso a la prensa local.
El fin de semana, los herederos mantuvieron intensas jornadas con visitas a la primera colonia creada por emigrantes japoneses en el país y al municipio Yguazú, fundado por japoneses hace 65 años en el departamento de Alto Paraná (este), y que en la actualidad se erige como un polo agrícola en Paraguay.
Mientras que el viernes celebraron junto a cientos de descendientes de migrantes japoneses un emotivo acto por los 90 años del inicio de la migración nipona a Paraguay, en un evento que contó con la presencia del presidente del país, Santiago Peña.
"Paraguay se ha convertido en un lugar muy especial para nosotros", dijo el príncipe durante el acto conmemorativo, de acuerdo con la traducción de sus palabras facilitadas por los organizadores del evento.
El representante real se expresó así al recordar el cálido recibimiento que tuvo en su primera visita a Paraguay en 1970, el que le dispensaron a su hija mayor en 1980, y el que obtuvo esa jornada en el Centro de Convenciones de la Conmebol, en Luque.
Fumihito de Akishino recordó en ese acto que la inmigración japonesa, que se inició en 1936 y tuvo una pausa hasta el fin de la segunda guerra mundial, "ha superado las duras condiciones naturales" del país suramericano, así como las "diferencias culturales y lingüísticas", que en su momento significaron una barrera.
"Así construyeron la confianza dentro de la sociedad paraguaya, contribuyendo significativamente al desarrollo del Paraguay de generación en generación", añadió.
Hoy, se estima que hay unos 10.000 descendientes de japoneses en Paraguay, de acuerdo con el embajador nipón en Asunción, Katsumi Itagaki.
Por su parte, el presidente paraguayo, que tras una visita a Japón en 2025 pactó que la relación entre ambas naciones se elevara a la de "socios estratégicos", destacó durante su discurso en el acto que la cooperación entre los dos países es "cada vez más provechosa".
