NAIROBI. “El Ministerio de Salud confirma un caso más de la enfermedad, lo que eleva el total a nueve casos confirmados, incluyendo el primer caso, que murió”, dijo en un comunicado esta cartera del Gobierno keniano.
Según el Ministerio, el contagio fue confirmado este lunes y se trata de un contacto conocido del caso índice que ya se encontraba en cuarentena cuando enfermó.
“Los nueve casos pertenecen a un mismo grupo y, a día de hoy, no hay evidencia de transmisión fuera del grupo”, aseveró el Gobierno, al destacar que el nuevo enfermo “fue aislado ante los primeros indicios de enfermedad, se realizaron pruebas y se inició su tratamiento inmediatamente tras confirmarse el resultado positivo”.
Desde la confirmación del paciente cero el pasado día 5, las autoridades han seguido trabajando en el rastreo de contactos -añadiendo nuevos nombres a la lista con cada nuevo caso confirmado- y, hasta ahora, 134 de los 135 contactos identificados (más del 99 %) han sido localizados y puestos en cuarentena.
Todos los pacientes vivos confirmados “han mostrado una mejora notable y se encuentran actualmente estables bajo observación estricta y tratamiento”, aseveró el Ejecutivo, al detallar que el país ha recibido 500 dosis más del medicamento para tratarlos.
El Gobierno señaló que se han distribuido suministros a condados de riesgo muy alto (doce) y de riesgo alto (16), incluyendo equipos de protección personal (EPP), y se ha puesto en marcha un laboratorio especializado en el Hospital Nacional Kenyatta (público y el más grande de Nairobi) para que no se vean infectados otros laboratorios.
El Ministerio también recordó que el próximo 25 de septiembre se cumple el periodo de 21 días establecido para los contactos que iniciaron su cuarentena el pasado día 6.
Kenia confirmó el pasado 5 de octubre su primer caso importado de ébola, correspondiente a un hombre de cuarenta años que había vivido los últimos siete años en la RDC.
El paciente cero recibió tratamiento en varios hospitales congoleños antes de viajar por carretera hasta Kampala (capital de Uganda) y, posteriormente, volar hasta Nairobi, donde aterrizó el 3 de octubre y murió dos días después.
La RDC declaró el pasado 15 de mayo su decimoséptimo brote de ébola -el segundo más mortífero de la historia a nivel global-, que afecta a ocho provincias congoleñas y, según el último balance oficial, con datos recabados hasta el 16 de octubre, ha causado 9.552 casos confirmados y 4.602 fallecidos hasta ahora.
También se propagó a la vecina Uganda, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 26 de agosto el fin del brote, tras contabilizar 20 contagios confirmados, incluidos 15 importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos.
Además, han detectado casos vinculados a la epidemia de la RDC Francia (uno) y Países Bajos (uno), junto con Kenia.
La cepa de Bundibugyo, causante de la actual epidemia, carece de tratamientos médicos específicos, aunque la OMS trabaja en dos vacunas que han iniciado ensayos en humanos y que, hasta ahora, se han mostrado seguras, pero su desarrollo podría llevar varios meses.
