"Es inaceptable que Corea del Norte calificara ayer nuestras medidas operativas legítimas como una provocación y, descaradamente, culpara a nuestras Fuerzas Armadas de la escalada de tensiones militares", dijo el jefe del JCS, según fue citado en un comunicado sobre su visita a un cuartel encargado del sector central de la frontera intercoreana.
Jin también instruyó a las tropas a reforzar su posición operativa en la Zona Desmilitarizada (DMZ), que divide a las dos Coreas.
Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano, Kim Jong-un, afirmó en la víspera que Pionyang estudia desplegar más medios de ataque táctico en la frontera y reanudar las emisiones propagandísticas por altavoces, al acusar a Seúl de efectuar disparos y mensajes de advertencia contra soldados norcoreanos que realizaban tareas de fortificación.
"Las transmisiones y disparos de advertencia realizados por nuestras fuerzas armadas a lo largo de la Línea de Demarcación Militar (LDM) son medidas defensivas legítimas destinadas a impedir que las tropas norcoreanas crucen la LDM, y a expulsar a cualquier tropa que la haya violado", argumentó el Ministerio de Defensa de Corea del Sur en otro comunicado publicado este martes.
El ministerio surcoreano también expresó "grave preocupación" por las amenazas de Kim Yo-jong e instó a Pionyang a poner fin a las incursiones de sus tropas a través de la LDM y colaborar para resolver las diferencias de percepción sobre esta línea.
Las tensiones intercoreanas se elevaron tras la explosión de dos minas el pasado 21 de septiembre en la DMZ en un incidente que dejó a tres soldados surcoreanos heridos.
Seúl responsabilizó a Pionyang de haber instalado las minas al sur de la LDM, dentro de la DMZ, y exigió disculpas. Corea del Norte, por su parte, rechazó las acusaciones y aseguró que el Sur había falseado los hechos para justificar sus propias "provocaciones" fronterizas.
