Lula instó a su adversario a explicar el "tijeretazo" fiscal que pretende llevar a cabo, si gana en las urnas, y si para el mismo "le va a pedir prestada la motosierra a Milei".
El candidato del Partido de los Trabajadores (PT), que busca su cuarto mandato no consecutivo a sus 80 años, alertó de que las políticas neoliberales de su par argentino han llevado al pueblo del país vecino "a comer carne de burro".
En este contexto, le preguntó al hijo mayor del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro si va a subir el salario mínimo y las jubilaciones por encima de la inflación, en caso de que gane la segunda vuelta.
En su respuesta, Flávio se comprometió a revalorizar ambos indicadores y salió en defensa de Milei, aliado de su padre y quien ha participado activamente en la campaña brasileña en su favor.
"Cuando hablo de Milei, digo que él arregló la economía en Argentina. La izquierda gobernó durante 20 años y ustedes destruyeron Argentina", criticó el aspirante del Partido Liberal (PL), el más votado en la primera vuelta con el 47 % de los votos, dos puntos más que Lula.
"Milei comenzó su Gobierno con 211 % de inflación, una tasa de intereses que llegó al 100 %. Milei tuvo que arreglar las cosas malas que ustedes hicieron allí y yo voy a tener el mismo trabajo aquí porque ustedes dejaron el país quebrado", añadió.
En los tres primeros años de mandato de Lula, Brasil ha crecido siempre por encima del 2 %, con un desempleo en mínimos históricos.
Actualmente, la inflación se sitúa en el 4,58 % interanual, ligeramente por encima del techo de la meta para este año (4,5 %) y los tipos oficiales están en tendencia a la baja, aunque aún muy altos, pero en el 13,75 % anual.
Esta no es la primera vez que Lula usa a Milei como arma contra Flávio.
En esta recta final de la campaña, el líder progresista ha apostado por generar el rechazo hacia su adversario advirtiendo que Bolsonaro adoptará el modelo económico de recortes de Milei.
Casi 159 millones de brasileños están llamados a las urnas el domingo para elegir al próximo jefe de Estado.
Todas las encuestas anticipan un desenlace muy reñido, ya que ambos candidatos aparecen en empate técnico en intención de voto.
