Durante un mitin en Atlanta (Georgia) con motivo de las elecciones de medio mandato del próximo martes, Obama ironizó sobre el enfado que provocó en Trump al afirmar el pasado sábado que este ha decorado la Casa Blanca "como si Sadam Huseín hubiera abierto un Cheesecake Factory", una popular cadena de restaurantes de diseño recargado.
"El presidente ni siquiera se enojó por la comparación con Sadam Huseín. Esa parte no le molestó. Pero se molestó muchísimo por The Cheesecake Factory. Se sintió profundamente ofendido", dijo Obama entre sus propias risas y las del público.
El exmandatario agregó que Trump incluso "movilizó a todo su Gobierno" para contrarrestar la broma, en alusión a que el lunes el secretario del Tesoro, Scott Bessent, almorzó en uno de esos restaurantes y ofreció declaraciones a la prensa para responder al exgobernante.
El demócrata reprochó además a Trump que respondiera a su comentario sobre la decoración de la Casa Blanca y no a las críticas que los demócratas le dirigen en esta campaña por su gestión económica y la elevada inflación, que atribuyen a la guerra contra Irán.
"Movilizaron a todo el Gobierno en respuesta a esa broma, no a la inflación, sino a esa broma", reiteró Obama.
Trump arremetió el lunes contra su antecesor, al que llamó "estúpido" por esos comentarios, y sostuvo que estos demostraban por qué había sido, en su opinión, un "pésimo presidente".
El mandatario volvió a sacar el tema a relucir este miércoles durante un mitin en Ohio, donde defendió de nuevo las reformas de la residencia presidencial.
"No se puede tener una Casa Blanca con piedra agrietada y rota, juntas defectuosas, pintura en mal estado, suciedad por todas partes y piedra en mal estado", afirmó Trump.
Obama participó en un mitin de campaña en el decisivo estado de Georgia para respaldar la reelección del senador demócrata Jon Ossoff, un escaño que el partido aspira a conservar, y la candidatura a gobernadora de Keisha Lance Bottoms.
