Gobiernos de varios países asiáticos han trasladado sus condolencias a España, al tiempo que aseguran estar buscando información sobre sus ciudadanos afectados en el incidente, cuyas causas todavía se están investigando.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, además de expresar el pésame a las familias de las víctimas, indicó a través de X que el Gobierno español les ha avisado que dos japoneses figuran en la lista de pasajeros.
"En estos momentos, estamos verificando la situación de estas dos personas", sostuvo, en línea con un breve comunicado de la Cancillería nipona en el que explican que han establecido un equipo que "está verificando la seguridad de los dos individuos", sin más detalles al respecto.
En el caso de Pekín, su Embajada en Madrid confirmó en declaraciones a medios estatales chinos que cuatro connacionales viajaban en los trenes implicados y que todos se encontraban en buen estado de salud.
Uno de ellos declaró a la agencia china Xinhua que algunos habían sufrido heridas leves.
Por su parte, la Embajada de Filipinas en España dijo estar en estrecha coordinación con las autoridades españolas y con los operadores ferroviarios "en relación con los ciudadanos filipinos que pudieran haberse visto afectados por el suceso".
"Hasta el momento, tenemos información confirmada sobre un ciudadano filipino que sufrió heridas leves y fue trasladado a un hospital para recibir atención médica", indicó la legación en un comunicado difundido en Facebook.
Asimismo, habilitaron una línea telefónica para recibir nuevos reportes sobre otros filipinos que pudieran haber viajado en alguno de los trenes implicados en la colisión.
Entre los 68 fallecidos confirmados se encuentra un argentino, el único extranjero que ha trascendido hasta ahora en las listas, mientras otro ciudadano de ese país se encuentra desaparecido, según informó el miércoles la Embajada de Argentina en España.
Líderes de diferentes países de América y Europa han expresado sus condolencias al pueblo y al Gobierno de España, a las que se sumaron este jueves Gobiernos asiáticos y mandatarios como el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim.
Además, el ministro de Educación de Australia, Jason Clare, aseguró este jueves que el Ministerio de Asuntos Exteriores no tiene constancia de ciudadanos australianos afectados por el accidente, en declaraciones a la cadena pública ABC.
El siniestro ocurrió cerca de la estación de la población de Urda (Toledo) entre un tren de alta velocidad (Ave) del operador público español Renfe y otro de la compañía Iryo.
El Ave, con 378 pasajeros, circulaba hacia la ciudad sureña de Sevilla cuando embistió por detrás al Iryo, con 174 personas a bordo (incluido un bebé), y que se encontraba detenido en la vía.
Según fuentes del Ministerio de Transportes, el choque provocó el descarrilamiento de dos vagones de este último tren y su caída por un terraplén.
