“El Niño”, como se lo conoce a Francisco Miguel en el mundo del hampa, es originario de Tijuana, Baja California, el principal paso fronterizo de México hacia Estados Unidos y sede del cártel de los Arellano Félix (CAF), una organización criminal mexicana dedicada al tráfico ilegal de drogas.
La Procuraduría General de Justicia de Sinaloa, provincia localizada al noroeste de México, arrestó el miércoles a Francisco Miguel, al que la prensa local lo denomina ahora como “el sicario adolescente”, y lo investiga por su participación en al menos 50 asesinatos en esa localidad del Pacífico norte.
En sus primeras declaraciones a la policía, “El Niño” dijo que la pistola que le fue hallada en el momento de su detención la portaba por motivos de “seguridad personal” porque desde febrero pasado trabajaba como sicario para “El Chilo” perteneciente al grupo de Los Mazatlecos.
Aceptó haber participado en “varios” homicidios, entre ellos los de “varios” agentes policíacos, un maestro, un músico y siete ganaderos de la sindicatura de San Blas.
También reveló que participó en el homicidio de una persona a la que sepultaron en un rancho de Sonora, norte de México, donde fueron encontrados ocho cuerpos más.
La policía confirmó que Francisco Miguel formaba parte de Los Mazatlecos y entre sus víctimas estarían siete policías ministeriales del municipio del Fuerte.
Tras su aprehensión, el adolescente, que portaba un arma calibre .380, fue remitido a una agencia especializada en homicidios.
Las autoridades locales señalaron que las evidencias recabadas en su contra lo vinculan con la muerte y sepultura clandestina de ocho personas en la comunidad de Callejones, en la frontera con Sonora, y también con la masacre de siete ganaderos en la sindicatura de San Blas, municipio del Fuerte, entre otras.