“Si bien es cierto que, por ejemplo, el Libor y el Sofr reflejan los costes de prestarse dinero a corto plazo, hay diferencias claras entre uno y otro”, indica la nota de la cartera.
Expresa que Sofr se crea a partir de datos de transacciones realizadas, frente a las transacciones esperadas y, a diferencia de la Libor que es una tasa no garantizada, la Sofr es una tasa garantizada, también con la relación a esta última, no incorporan un componente de riesgo como lo incorpora la Libor (basados en las operaciones entre bancos), pues están basados en activos del Tesoro estadounidense. “Se basan exclusivamente en tasas diarias, por lo que reflejan mejor el costo del financiamiento actual, lo que hace que la misma sea robusta y difícil de manipular”, indica la nota sobre el cambio de la tasa Libor que se dejaría de usar como referencia desde el próximo año.
El país ya inició el proceso de transición con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).