Joven conductor atropella casilla, casi mata a una familia y huye

SAN ANTONIO. Un joven de 19 años, que estaba al mando de un automóvil, atropelló en la mañana de hoy una casilla de venta de comestibles y sus ocupantes se salvaron de milagro. El responsable del hecho, lejos de auxiliar a las víctimas huyó del lugar y se refugió en su casa con todo el vehículo.

En estas condiciones quedó la casilla de la familia Ibarra tras ser embestida por un automóvil, cuyo conductor huyó del lugar.
En estas condiciones quedó la casilla de la familia Ibarra tras ser embestida por un automóvil, cuyo conductor huyó del lugar.

El hecho ocurrió cerca de las 08:40 de hoy en las calles Cadete de Boquerón y avenida Paraguay del barrio San Roque, resultó víctima Gladys Ibarra (36), su padre, Apolonio Ibarra (66) y sus hijo menores de 13 y 14 años, fue quien se llevó la peor parte, sufrió golpes al tratar de esquivar el impacto, fue trasladado al hospital de Ñemby, según comentó la madre.

El responsable del percance es Federico Iván Ramírez Varela (19), quien estaba la mando de un auto Toyota vitz, color negro, con chapa AAGD 076, quien reside en el barrio 3 de Mayo de Ñemby, el mismo tras protagonizar el accidente huyó del lugar.

“Yo estaba en el interior de la casilla con mis hijos y mi padre cuando este borracho vino y chocó contra mi negocio y destruyó casi todo y lo peor es que ni siquiera se quedó para auxiliarnos. Tuvimos que recurrir a los bomberos para ir al hospital”, relató Gladys.

Además de la casilla fueron estropeados varios electrodomésticos, como heladera, cocina y otros enseres que utiliza a diario para ganarse el pan de cada día.

Posteriormente la policía llegó hasta la casa del joven y fue recibido por Mathias Emanuel Barrios Portillo (19), quien dijo que era el propietario del rodado y que Ramírez Varela llevó el auto sin su consentimiento, aprovechando que estaba durmiendo.

Por orden del fiscal interino de San Antonio, Osmar Segovia, ordenó que el auto sea derivado a la comisaría 24 Central local. Al joven no se le practicó el alcotest y ni siquiera fue demorado. La propietaria de la casilla espera que se le repare el daño.