“Fuera, Bello inútil”: El grito en Santo Domingo ante el infierno vial en Asunción

Autos atrapados en la desastrosa avenida Augusto Roa Bastos, en la zona de obras del desagüe pluvial de Santo Domingo. Gustavo Machado

El caos en la zona de obras del desagüe pluvial en Santo Domingo desató hoy la furia de los conductores, quienes reclamaron al intendente, Luis Bello (ANR-HC), el casi nulo avance del proyecto. Vecinos y automovilistas viven un infierno ante la total indolencia de la Municipalidad de Asunción. Su antecesor, Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC), desvió los bonos G8, destinados para su financiamiento.

Fuera, Bello inútil”, fue el grito de desahogo de algunos conductores de Asunción frente al caos generalizado sobre la avenida Augusto Roa Bastos. En el sitio, la Municipalidad de Asunción, a cargo del intendente, Luis Bello (ANR-cartista), construye el desagüe pluvial de Santo Domingo. La obra, iniciada por su antecesor, Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), en marzo de 2025, cumplió ya 15 meses de lenta y accidentada ejecución.

Caos vehicular en la avenida Roa Bastos y el origen del desagüe pluvial paralizado

La paciencia de los conductores se terminó este lunes frente al desolador panorama en la esquina de la avenida Roa Bastos con Nuestra Señora del Carmen. A causa de la obra, los vehículos deben circular en doble sentido y por media calzada. Las constantes lluvias, la acumulación de vehículos y la demora de la obra dejaron al tramo entre Nuestra Señora del Carmen y Presbítero Román en estado de colapso absoluto, inundado de baches y agua estancada.

La obra forma parte de uno de los 8 proyectos que el exintendente Rodríguez prometió con los bonos G8 (2022). Sin embargo, su gestión desvió los fondos para la construcción de estos proyectos, generando serios retrasos. De los ocho proyectos que prometió, apenas empezó 4. De ellos, dos registran avances máximos del 50%, mientras que uno de ellos no superó siquiera la “palada inicial simbólica”.

Caótico y lénto tránsito sobre Augusto Roa Bastos y Ntra. Señora del Carmen, en Santo Domingo.

La construcción del desagüe pluvial de Santo Domingo, que beneficiaría a los barrios Bella Vista, Carmelitas, Santo Domingo y Manorá, fue adjudicada por Nenecho al Consorcio Pluvial Santos (Chaves Construcciones y Covipa). El costo total es de G. 72.389 millones, de los cuales ya se pagaron G. 17.871 millones. Con un plazo estipulado de 12 meses, la obra apenas muestra un avance del 30%, a más de 15 meses de la palada inicial.

Promesas incumplidas de Luis Bello: el plazo de 45 días que venció el 2 de julio

Los vecinos de la zona reclaman un nuevo incumplimiento del intendente, Luis Bello, quien, el 18 de mayo, había prometido que el cierre de la media calzada de Roa Bastos y de las calles transversales, Presbítero Román y Del Carmen, duraría 45 días más. El plazo impuesto por la comuna venció el jueves 2 de julio y pese al tiempo transcurrido, los trabajos no están cerca de terminar en la zona afectada.

La desidia sobre la calle Presbítero Román es crítica, según pudo constatar ABC. Las excavaciones abiertas quedaron abandonadas por la empresa contratista y se cargaron completamente con agua de lluvia. Estas profundas zanjas se convirtieron en peligrosos tajamares abiertos que bloquean el tránsito y representan un riesgo para el vecindario.

La acumulación de agua genera una fuerte erosión que socava la infraestructura y los accesos del lugar. Los bordes de las veredas sufren desmoronamientos continuos que dañan el suelo de las propiedades del barrio. Las tuberías de servicios básicos quedaron expuestas y las estructuras edilicias muestran serio riesgo de colapso.

"Laguna artificial" en plena calle Presbítero Román. Las obras de reparación en Santo Domingo generan preocupación entre los vecinos por las condiciones del entorno afectado.

El peor escenario se observa sobre Presbítero Román entre Roa Bastos y Comandante Luis González, donde la zanja erosionó casi por completo las salidas peatonales de las viviendas, y dejó porciones de las veredas flotando en el aire. La falta de vallas de seguridad adecuadas convierte este tramo en una trampa para los peatones.

El drama de los comercios de Santo Domingo y el éxodo en un barrio fantasma

Al clamor de los residentes de la zona se suma el de los propietarios de comercios gastronómicos asentados sobre la avenida Augusto Roa Bastos, quienes hace meses operan en un modo de supervivencia financiera”. Los propietarios denuncian pérdidas económicas severas y exigen la apertura parcial de la calzada tapada por el consorcio. Afirman que la rehabilitación se frena por mínimos detalles finales de vereda que la contratista posterga.

La crisis de infraestructura transformó negativamente el entorno de Santo Domingo, una zona costosa de la capital. Pese a pagar los impuestos más caros de Asunción, el sector se volvió un barrio fantasma. Sobre Presbítero Román se observan filas de residencias en venta o abandonadas que nadie quiere comprar ni alquilar, lo que representa una pérdida patrimonial importante.

Propiedades en venta en Santo Domingo reflejan la difícil situación de los vecinos en un ambiente deteriorado.

El malestar generalizado aumentó nuevamente este lunes debido a la ausencia de suficientes operarios en los puntos bloqueados del trayecto. Al menos durante la mañana, en el momento en el que ABC visitó la zona, no se veía a más que dos pares de obreros trabajando en la zona. Al ver al equipo periodístico de ABC, la gente gritaba al pasar, “Fuera, Bello inútil”.

De Nenecho Rodríguez a Camilo Pérez: el desvío de los bonos G8 y la crisis comunal

Frente a este absoluto desastre, destaca la presencia de cartelería electoral del candidato oficialista a la Intendencia de Asunción, Camilo Pérez. Cartista como Bello y Rodríguez, el “combo” que quebró a la capital, la cartelería de Pérez representa una verdadera bofetada a la ciudadanía, y, sobre todo, a los vecinos de Santo Domingo. Concejales de la oposición advierten que, de ganar, Pérez sería la “tercera parte” de la misma historia.

Arriba. Luis Bello, Raúl Latorre y Camilo Pérez. Abajo: Oscar Nenecho Rodríguez, Luis Bello y Raúl Latorre.

Durante la gestión de Rodríguez se configuró una situación financiera que condice con una quiebra técnica real y documentada en los informes contables oficiales. El balance general del ejercicio de 2025, rechazado por la Junta Municipal, pese a los intentos del oficialismo por consolidar un blanqueo automático, desnudó un déficit acumulado de G. 392.974 millones, cifra que expone la inviabilidad fiscal de la comuna.

Durante dicho gobierno comunal se ejecutó el monumental desvío de G. 512.000 millones provenientes de los bonos G8 (2022). Estos recursos, destinados exclusivamente a infraestructura, fueron licuados en gastos corrientes, principalmente a salarios. Carlos Pereira, interventor de la gestión de Rodríguez, documentó este desvío mediante “terribles prácticas ilegales, como la centralización de los fondos en una “cuenta única” para cubrir el déficit de caja.

Durante este periodo, Bello no fue un simple espectador. Como concejal y presidente de la Junta Municipal, formó parte de la mayoría de ediles colorados, cartistas y disidentes, que avaló de forma sistemática la gestión de su antecesor, votando a favor de la aprobación de los balances de los años 2023 y 2024. Nenecho renunció en agosto, presionado por su inminente destitución. La misma mayoría oficialista, puso a Bello para sucederlo.

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