El combo cartista que quebró Asunción: “Legado” de Nenecho y Bello salpica a Camilo Pérez

Luis Bello (ANR-HC), ahora intendente de Asuncion, junto a uno de los que lo llevó al cargo, el exintendente Oscar "Nenecho" Rodriguez  (ANR-HC). La foto fue publicada por el propio Rodríguez el "miercoles de traición", en un posteo contra Bello y Latorre.
El "combo cartista" que quebró a Asunción: Luis Bello (ANR-HC), ahora intendente de Asunción, junto a uno de los que lo llevó al cargo, el exintendente Oscar "Nenecho" Rodríguez (ANR-HC). La foto fue publicada por el propio Rodríguez el "Miércoles de Traición", en un posteo contra Bello.

A horas de las elecciones internas en Asunción, una radiografía profunda expone la quiebra financiera y el colapso de la municipalidad bajo el “combo cartista” de Óscar “Nenecho” Rodríguez y Luis Bello. El millonario descalabro salpica directamente a Camilo Pérez, precandidato a intendente por Honor Colorado. Rodríguez busca el ‘rekutu’ como concejal pese a las denuncias por corrupción.

A solo horas de que los colorados acudan a las urnas para definir a sus candidatos a intendente y concejales de Asunción con miras a las municipales de octubre, la capital enfrenta un escenario crítico. La gestión del denominado “combo cartista”, encabezada inicialmente por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) y continuada bajo el mismo modelo por su sucesor, Luis Bello (ANR-cartista), carga con un legado de quiebra financiera, infraestructura en ruinas y un modelo de prebendarismo que hoy busca blindarse bajo la precandidatura de Camilo Pérez (ANR-cartista).

Lejos de asumir la responsabilidad del desastre que transformó a la capital en un mapa de baches, basura acumulada y deudas millonarias, el oficialismo apuesta a la amnesia colectiva. El propio Rodríguez, principal artífice de la debacle y con cuentas pendientes ante la justicia por serios indicios de corrupción en su administración, se presenta en estas internas buscando el rekutu en la Junta Municipal.

El nexo político: De la gestión de “Nenecho” Rodríguez al proyecto de Camilo Pérez

El movimiento Honor Colorado carga directamente con el estigma de la administración comunal actual sobre la postulación de Camilo Pérez. La estructura oficialista opera para transferir el caudal electoral de las seccionales hacia un proyecto que garantice la continuidad del mismo modelo político. Los nexos de corresponsabilidad partidaria ligan al precandidato oficialista a la Intendencia con las decisiones ejecutivas que llevaron a la capital a su actual estado de crisis operativa y económica.

Luis Bello, Raúl Latorre y Camilo Pérez.
Luis Bello (ANR-HC), actual intendente de Asunción, Raúl Latorre (ANR-HC), su "padrino" político y Camilo Pérez(ANR-HC), precandidato a intendente por el modelo cartista en Asunción.

Aunque por fuera de las listas oficiales del cartismo, mostrando una aparente ruptura, la postulación de Rodríguez responde a la necesidad de mantener cuotas de poder fáctico dentro del legislativo municipal. Sin embargo, el hecho político es evidente: el exintendente acompaña de forma activa la campaña de Pérez, candidato de la misma estructura que llevó al “combo” al poder.

Quiebra técnica en Asunción: Los números rojos de Nenecho Rodríguez y Luis Bello

La situación financiera de la Municipalidad de Asunción condice con una quiebra técnica real y documentada en los informes contables oficiales. El balance general del ejercicio de 2025 fue rechazado oficialmente por la Junta Municipal, pese a los intentos del oficialismo por consolidar un blanqueo automático. El dictamen legislativo desnudó un déficit acumulado de G. 392.974 millones, cifra que expone la inviabilidad fiscal de la comuna.

La crisis del saldo rojo se agudiza ante las intimaciones del sector financiero privado. Desde mayo de 2025 hasta febrero de 2026, la comuna acumuló once incumplimientos consecutivos en el pago de intereses de los bonos emitidos, sumando una deuda vencida de G. 130.369 millones. La mayor parte de estos compromisos en mora corresponden a las colocaciones de la gestión de Nenecho Rodríguez.

El desvío de G. 512.000 millones de los bonos y el default municipal

Durante dicho periodo se ejecutó el monumental desvío de G. 512.000 millones provenientes de los bonos G8 (emitidos en 2022). Estos recursos, asignados exclusivamente para obras de infraestructura, fueron licuados en gastos corrientes, principalmente a salarios. Carlos Pereira, interventor de la gestión de Rodríguez, documentó este desvío mediante “terribles prácticas ilegales”, como la centralización de los fondos en una “cuenta única” para cubrir el déficit de caja.

Dos trabajadores en chaleco azul y gorra, uno empujando una carretilla, con un bulldozer en una calle llena de tierra y escombros.
Lento avance de obras del desagüe pluvia de Santo Domingoen el barrio Manorá. Vecinos sufren el encierro por trabajos que avanzan lentamente, como consecuencia del desvío de los bono G8 que debieron financiar este y otros proyectos de infraestructura.

El actual intendente, Luis Bello, pretendió presentar una intimación formal de los bonistas como un acuerdo financiero beneficioso para la ciudad. La propuesta del Ejecutivo comunal buscaba “patear” el pago de los intereses con vencimiento en 2026 hacia marzo de 2027 bajo condiciones desfavorables de refinanciación, una maniobra que no prosperó al no contar con el aval de los concejales de la oposición ni de los miembros de su propio movimiento político.

“Salarios de oro”: Clientelismo financiado por los contribuyentes

Bello no operó como un simple espectador del descalabro financiero. Como concejal y presidente de la Junta Municipal, formó parte de la mayoría de ediles colorados, cartistas y disidentes, que avaló de forma sistemática la gestión de su antecesor, votando a favor de la aprobación de los balances de los años 2023 y 2024.

Estas aprobaciones se dieron a pesar de que ya eran de público conocimiento las denuncias periodísticas de ABC Color sobre el desvío de los fondos de los bonos, irregularidad confirmada por la Contraloría General de la República (CGR)y posteriormente por el interventor.

El balance consolidado del año fiscal 2025 expone la asimetría estructural del gasto público municipal: la institución destinó 15 veces más recursos al pago de salarios que a la ejecución de obras de infraestructura.

Camilo Pérez
El precandidato cartista a intendente de Asunción, Camilo Pérez (c) visitó la sede del Palacete Municipal. Le acompaña funcionarios adherentes y precandidatos a concejales, como Miguel Sosa, uno de los cómplices de la gestión de exintendente cartista Óscar "Nenecho" Rodríguez. (Foto gentileza).

Un ejemplo de esta distribución prebendaria fue la recaudación de la Estación de Buses de Asunción, cuyos ingresos totales del periodo fueron íntegramente absorbidos por el pago de sueldos de la clientela municipal, anulando la inversión de capital.

Obras fantasma: Los desagües pluviales que Asunción pagó pero nunca se hicieron

En materia de infraestructura urbana, el desastre cartista se devela en las ocho obras de desagüe pluvial prometidas por Rodríguez con los bonos G8, cuyo dinero desvió. De la totalidad de los proyectos prometidos, la comuna apenas inició la ejecución física de cuatro frentes de trabajo. Las obras con mayor porcentaje de avance, San Pablo y Abasto, apenas alcanzan un 50% de ejecución real según los informes técnicos remitidos al legislativo. El proyecto de la avenida General Santos, en contrapartida, acumula 14 meses de parálisis absoluta tras la palada inicial simbólica.

Pese a la inexistencia de las obras, durante el año 2025 los contribuyentes de la capital abonaron un total de US$ 7,3 millones en concepto de tasas especiales destinadas de forma exclusiva al mantenimiento de la red de desagüe pluvial. Este cobro coactivo afecta incluso a los frentes vecinales de la zona de General Santos, quienes pagan por un servicio inexistente. El retraso crónico en las obras se debe, según admitió el propio Gabinete de Bello, a la falta de pago a las empresas contratistas debido al desfinanciamiento total de las cuentas de proyectos.

Persona con camiseta roja y abrigo oscuro observa un área deteriorada con basura y un auto plateado estacionado.
Epifanio Méndez Fleitas y Jow Von Sastrow, en zona de obras del desagüe pluvial del Abasto, barrio San Pablo, Asunción.

A la parálisis pluvial se añade el déficit en el mantenimiento vial. La Municipalidad de Asunción dispuso de una recaudación de US$ 18 millones en 2025 para trabajos de bacheo y reparación de calzadas. Sin embargo, las intervenciones consistieron en recapados superficiales y en malas condiciones, lo que destruyó de forma inmediata los “parches”. No contento con ello, esta semana, Bello pidió ampliar los contratos por compra de materiales por G. 3.800 millones más.

Crisis de aseo urbano: Millonaria recaudación y plazas convertidas en vertederos

Durante los sucesivos gobiernos cartistas, el sistema de aseo urbano atraviesa una crisis operativa sin precedentes, que acumula más de nueve meses consecutivos de deficiencias críticas en la recolección de residuos domiciliarios y públicos. El problema contrasta con la millonaria contribución de los asuncenos, que solo en 2025, pusieron US$ 35 millones para tener una ciudad limpia. Mientras los basurales clandestinos se multiplican en las zonas periféricas, el Centro Histórico y hasta en barrios residenciales, la intendencia mantiene un perfil de inacción.

La desidia alcanzó a los principales espacios verdes de la capital, pese a que en 2025, los ciudadanos contribuyeron en US$ 1,3 millones para mantenimiento de espacios públicos. Sitios emblemáticos como la Plaza Uruguaya, la Plaza de las Américas y la Plaza Italia registran acumulación constante de desperdicios, destrucción de mobiliario urbano e inexistencia de mantenimiento. Asimismo, proyectos de millonaria inversión como el paseo de la Quinta Avenida —que demandó un desembolso de G. 2.800 millones— presentan un deterioro estructural avanzado y el abandono de sus instalaciones comerciales.

Área de parque con basura acumulada, incluyendo bolsas verdes y cartones; entorno descuidado sin personas visibles.
Vertedero irregular habitual en la Plaza de las Américas, producto del pésimo servicio de recolección de residuos de la Municipalidad de Asunción.

La degradación del entorno urbano se complementa con el incumplimiento normativo en las aceras. La ordenanza municipal destinada a la homologación y construcción de veredas inclusivas para peatones con movilidad reducida quedó relegada a un enunciado formal sin aplicación práctica en el microcentro ni en las zonas comerciales periféricas, consolidando barreras arquitectónicas insuperables para parte importante de la ciudadanía paraguaya.

Elecciones internas: ¿Validación o castigo al modelo cartista en el cuarto oscuro?

Las elecciones internas de este domingo constituyen un proceso de evaluación fáctica interna sobre la viabilidad financiera e institucional de la Municipalidad de Asunción. El electorado capitalino enfrenta la opción de convalidar el esquema administrativo que condujo a la quiebra técnica de la institución o de sancionar políticamente a sus responsables directos en el cuarto oscuro.

El voto ciudadano determinará si las estructuras que avalaron a Rodríguez en el desvío de fondos que debieron beneficiar a los contribuyentes, que tuvieron su continuidad con la gestión de Bello y que hoy acompañan a Pérez, obtendrán la ratificación de su modelo de gestión. Validar las promesas rotas de este bloque político implica extender un cheque en blanco a la matriz de prebendarismo que mantiene los baches, la basura y la impunidad financiera como el único legado visible en las calles de Asunción.