2 de abril de 2026
Tras el “Vía Crucis Arquidiocesano de Asunción”, en el que el Viernes de Dolores participaron numerosos fieles, el cardenal Adalberto Martínez pronunció en la Catedral Metropolitana una homilía, en la que instó a mirar las penosas realidades de hoy y a esforzarse por la paz y una sociedad más justa. Según dijo, hay que poner en el centro la dignidad humana, “ignorada y aplastada por intereses del poder político y económico”, así como recordar que Jesús pide “no quedarnos indiferentes y preguntarnos por las cruces que vemos cargar a nuestro lado”. En sentido figurado, la expresión “vía crucis” significa una serie de penurias o adversidades que afectan a una persona, aunque también puede emplearse con respecto a las que padece una sociedad como la nuestra, castigada por muy graves carencias de diversa índole. La gélida indiferencia ante ellas sería una actitud anticristiana por violar el mandamiento de amar al prójimo como a uno mismo.