A comienzos de abril, Sony había confirmado que las unidades de PlayStation 5 subían de precio, una medida que se replica también en otro tipo de servicios digitales de entretenimiento, al igual que el encarecimiento de títulos en general. Xbox, por su parte, con la dirección de Asha Sharma, dio la noticia que cayó como una “bomba” en la industria.
Actualmente, y en un contexto donde las plataformas de streaming parecen haber olvidado cómo bajar una tarifa, Xbox decidió ir completamente a contracorriente, algo que dejó sorprendidos a miles de personas, y entre estas hay algunas que reconsideran reactivar el servicio ante próximos lanzamientos, como Forza Horizon 6 en mayo.

Específicamente se trata de Xbox Game Pass, que es un servicio de suscripción lanzado en 2017 que permite a los usuarios jugar desde un catálogo de juegos que se actualiza periódicamente y estos permanecen accesibles mientras el usuario tenga una suscripción activa.
Ahora, el Game Pass Ultimate (la opción más completa del pase) reducirá su precio mensual de US$ 29.99 a US$ 22.99, esto como un movimiento que busca frenar la fuga de usuarios y también volver a pisar fuerte en el rubro.
Sin embargo, en la realidad esto no es algo de “caridad”, sino de alta estrategia financiera, ya que también hay una “letra pequeña” de la noticia que generó un debate dentro de los gamers: los juegos de Call of Duty, una de sus joyas, dejarán de estar disponibles desde el primer día de lanzamiento y recién serán agregados un año después.
El fin de una era en Apple
Tras quince años de una gestión que llevó a la compañía a valoraciones de mercado impensables en Apple, su director, Tim Cook, da un paso al costado, aunque seguirá siendo parte de la compañía que recientemente celebró 50 años de vida.
El ingeniero John Ternus será quien lo reemplace como director ejecutivo de la manzana tecnológica y tendrá el puesto que ocupó Cook tras el fallecimiento de Steve Jobs.

El 20 de abril pasado, Apple anunció que Cook asumirá el cargo de presidente ejecutivo del Consejo de Administración y Ternus se convertirá en el director ejecutivo a partir del 1 de septiembre próximo. Al respecto, aseguran que esta transición fue aprobada por unanimidad por el Consejo de Administración y también es resultado de un “minucioso proceso” de planificación de la sucesión a largo plazo.

De igual manera, Cook continuará desempeñando su cargo de director ejecutivo durante los próximos meses y trabajando de cerca con Ternus para garantizar una transición sin contratiempos, mientras que a futuro se espera que colabore en diversos aspectos de la compañía, incluyendo la interacción con los responsables políticos de todo el mundo.
“Ha sido el mayor privilegio de mi vida ser el CEO de Apple y que se me haya confiado el liderazgo de una compañía tan extraordinaria”, expresó Cook, quien había ingresado a la compañía en 1998.
Por su parte, Ternus manifestó que está “profundamente agradecido” de poder llevar adelante a Apple. “Tras haber dedicado casi toda mi carrera a Apple, tuve la suerte de trabajar con Steve Jobs y de contar con Tim Cook como mentor. Fue un privilegio contribuir a dar forma a los productos y experiencias que han transformado gran parte de nuestra manera de interactuar con el mundo y entre nosotros”, declaró el futuro CEO de la firma de la que forma parte desde 2001 y se convirtió en vicepresidente de ingeniería de hardware en 2013.
