No fue el primero en intentarlo. Tiempo atrás, el francés Édouard-Léon Scott de Martinville mostró al mundo su "fonoautógrafo", la invención de un dispositivo capaz de grabar vibraciones sonoras a un medio tangible. Se trataba de un cuerno o barril que captaba las ondas hacia una membrana atada a una cerda. Al momento de llegar la onda, ésta vibraba y se movía, entonces la vibración se grababa en un "medio visible". Este invento provocó el interés del mundo y fue objeto de estudio de la acústica. A su vez, fue utilizado para determinar la frecuencia de un tono musical, además del estudio de sonidos y el habla.
Si bien se trató de un avance para la época, el dispositivo no era capaz de reproducir sonidos. Hasta que, el 12 de agosto de 1877, el inventor estadounidense Thomas Alva Edison se empeñó en trabajar junto a sus técnicos en una máquina grabadora para señales telegráficas. Edison pudo observar que el papel marcado con las señales producía determinados sonidos al pasarse una aguja por encima. Fue allí cuando, a partir de un puñado de bocetos, construyó una máquina con una lámina de papel de estaño alrededor de un cilindro giratorio, y una aguja conectada a un disco metálico delgado. Al momento de hablar, el disco vibraba y la aguja trazaba en la lámina ondas bien definidas. Al pasar el cilindro de nuevo, algo ocurría: escuchaba su propia voz. La grabadora de sonidos, al fin, se había inventado.
Varios años después, el mismo Edison grabaría el texto que decía: "The first words I spoke in the original phonograph. A little piece of practical poetry: 'Mary had a little lamb. Its fleece was white as snow. And everywhere that Mary went, the lamb was sure to go'" ("Las primeras palabras que grabé en el fonógrafo original. Una pequeña pieza de poesía práctica: 'Mary tenía un corderito. Su lana, blanca como la nieve, y a todas partes donde Mary iba, el corderito la seguía sin dudar'").
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"La gente se agolpaba en la fábrica para escuchar la 'máquina parlante', una simple máquina... ¡Era increíble!", declaró Francis Jehl, asistente de Edison en el laboratorio, 50 años después. "Siempre recordaré el día que presentaron el fonógrafo ante la Academia Francesa de Ciencia. Dos de sus miembros más ilustres se levantaron y dijeron: '¡Es imposible! El hombre que gira la manivela es un ventrílocuo. ¡Esto es una estafa americana!'".
Al transcurrir el tiempo se fue puliendo al artefacto. Al descubrirse, por ejemplo, que la lámina de estaño no era el medio de grabación más adecuado, fue reemplazado por cera (Grafófono). Edison pudo crear discos cilíndricos para su fonógrafo; pero eran lentos y el copiado era por demás costoso. Entonces ocuparon ese lugar los discos planos (Gramófono); aunque el problema de cómo subir el volumen pudo resolverse recién al surgir la electrónica, allá por 1920.
Paradojas de la vida, se sabe que Edison era parcialmente sordo. Se supuso que esto respondió a consecuencia de la escarlatina o fiebre escarlata que padecía en su infancia. Sin embargo, el mismo inventor confesó en algún momento que -al tratar de subir a un vagón de tren- fue cargado por las orejas por un ferrocarrilero.