Englert, que falleció ayer, había nacido en 1932 en Bruselas. Se formó inicialmente como ingeniero electromecánico y, posteriormente, se doctoró en Física en 1959 por la Universidad Libre de Bruselas, donde desarrolló su carrera, que había iniciado en la Universidad de Cornell (EE. UU.).
Junto con su colaborador, Robert Brout, formuló la existencia, en 1964, de una esquiva partícula subatómica sin la cual nada existiría, pues es la responsable de conferir masa a las partículas.
La existencia de aquella partícula tardó 48 años en demostrarse, aunque ya mucho antes había recibido el nombre de bosón de Higgs y se llamó así por el físico británico Peter Higgs, quien en la misma época y de forma independiente había plantado esa misma hipótesis.
La existencia del campo de Brout-Englert-Higgs quedó demostrada en 2012 con el descubrimiento de su partícula asociada (el bosón) por parte de los experimentos ATLAS y CMS en el gran colisionador de hadrones del CERN.
Englert y Higss (fallecido en 2024) recibieron en 2013 el Premio Nobel de Física por "el descubrimiento teórico de un mecanismo que contribuye a nuestra comprensión del origen de la masa de las partículas subatómicas", es decir, el bosón de Higgs, según el fallo de la Academia Sueca.
Aquel mismo año, junto al CERN, recibieron el Premió Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.
La figura de Englert siempre estuvo opacada, para el público en general, por la de Higgs, a quien todo el mundo asocia con el bosón antes que al físico belga, quien en una entrevista con EFE cuando recibió el nobel, consideró que esa denominación no le parecía "del todo adecuada, aunque eso no es lo realmente importante".
El bosón de Higgs es una parte fundamental del Modelo Estándar de la física elemental, el cual describe cómo está hecho el mundo y cómo todas las partículas interactúan entre sí, pero para que estuviera completo y explicara por qué tienen masa faltaba por identificar lo que Higgs Englert y Brout formularon de manera teórica, un mecanismo que se la diera.
Se trata de un campo invisible -llamado también de Higgs- que llena todo el universo y sin su presencia no existiríamos, pues las partículas solo adquieren masa al entrar en contacto con él.
Englert desarrolló su carrera en la Universidad Libre de Bruselas donde fundó, junto a Brout, un grupo de investigación sobre interacciones fundamentales, que llevó a cabo estudios en muy diversos ámbitos, desde la comprensión de las interacciones fuertes hasta la relatividad general y la cosmología, recuerda el CERN en su página web.
El investigador se interesó especialmente por lo que consideraba la cuestión definitoria de las interacciones fundamentales: conciliar la relatividad general con la teoría cuántica. Pasó a ser profesor emérito de su universidad en 1998, aunque se mantuvo al día de los avances en física teórica.
