Rusia considera posible cooperación espacial con EE.UU. tras cierre de la EEI

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Moscú, 25 ago (EFE).- Rusia considera posible la cooperación espacial con Estados Unidos tras el cierre de la Estación Espacial Internacional (EEI), declaró hoy el jefe de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Bakánov.

"Les develamos a ellos parte de las características técnicas (de nuestros proyectos) y ellos nos abrieron parte de sus características técnicas, y existe la posibilidad que tras la EEI podamos cooperar en la órbita circunterrestre", afirmó durante una entrevista difundida por la televisión pública rusa.

Señaló que en la actualidad Roscosmos y la NASA mantienen una intensa cooperación en la plataforma orbital internacional.

"La tripulación está bien coordinada, ya que llevamos a cabo vuelos cruzados y tenemos dos segmentos en la EEI: el ruso y el estadounidense. En esencia, se trata de una infraestructura compartida, una especie de microestado en la órbita terrestre", dijo.

Confesó que pese a las tensiones existentes entre Rusia y Estados Unidos en la actualidad, "es fundamental comprender que no podemos existir en la EEI sin el apoyo mutuo".

"Debemos ayudarnos entre nosotros y, si algo sucede, solo un socio puede acudir al rescate", indicó.

Aprovechó también la ocasión para comentar la solicitud de Estados Unidos de prolongar el funcionamiento de la estación hasta 2030, dos años más de lo previsto.

"Apoyamos totalmente esta propuesta, ya que se trata de una infraestructura única y esto permitirá llevar a cabo otra serie de experimentos en órbita en el marco de este proyecto conjunto", aseveró.

Sin embargo, resaltó que "esto no influye en modo alguno" en sus planes de "crear la Estación Orbital Rusa".

"Su primer módulo, el nudo universal, será fabricado y lanzado en 2028", adelantó.

La EEI comenzó su existencia en 1998, cuando se órbita el módulo Unity, de fabricación estadounidense, y el módulo Zarya, de fabricación rusa.

En los años posteriores siguieron ensamblándose más módulos, procedentes de siete países o agencias espaciales privadas, hasta alcanzar los 16 que componen actualmente este laboratorio orbital.

En total, mide 109 metros de extremo a extremo en los que cuenta con seis dormitorios, dos baños, un gimnasio y paneles solares de mayor tamaño que el avión de pasajeros más grande del mundo. Tiene capacidad para que ocho naves espaciales se conecten a ella simultáneamente.

La primera expedición en habitar la estación espacial llegó en noviembre de 2000, y desde entonces siempre ha estado habitada.

Casi 300 astronautas de 26 países han ocupado sus módulos, la mayoría de ellos estadounidenses, seguidos por rusos y miembros de las agencias espaciales de Japón y de Canadá.

Pese al éxito que ha supuesto, tanto a nivel científico y como ejemplo de cooperación internacional, el laboratorio espacial cesará de operar a finales de 2030, debido al desgaste acumulado de sus sistemas.

El retiro de la estación permitirá a los países que participan en este proyecto concentrar recursos en las misiones de regreso a la Luna y en la futura exploración humana de Marte.