El conjunto vitoriano, que recuperó a todos sus efectivos para el partido de Euroliga, todavía no conoce el triunfo tras cuatro partidos oficiales.
Aunque las alarmas aún no se han encendido, los de Paolo Galbiati necesitan resultados positivos para evolucionar y progresar tras una pretemporada maldita cargada de ausencias y lesiones.
De momento, el italiano empieza a acumular jugadores en buen estado de forma para desarrollar su juego físico y veloz que hasta ahora solo han podido mostrar a cuentagotas.
Todo apunta a que Markquis Nowell sea el descartado en la liga doméstica y su puesto lo ocupe Rafa Villar.
Aunque el equipo vasco ofreció síntomas de mejora en el partido europeo ante el Panathinaikos, la defensa y el orden en ataque son las asignaturas pendientes de un equipo que vuelve a tener un hueso duro de roer.
El Real Madrid de Sergio Scariolo mejora por momentos. Aunque está lejos de su mejor estado de forma, los blancos ya han mostrado lo que son capaces de hacer con un equipo muy versátil y atlético.
Theo Maledon, Usman Garuba y Gabriele Procida no jugaron en el choque continental y habrá que esperar a la decisión del técnico italiano antes del encuentro.
Más allá de la habitual amenaza que generan Facundo Campazzo y Edy Tavares, la aportación de Mario Hezonja y Chuma Okeke en los primeros encuentros ha sido fundamental en las acciones ofensivas de un Real Madrid con más especialistas y mas imprevisible que otras temporadas.
La inercia de los últimos encuentros también favorece a los blancos que se han impuesto en nueve de los últimos diez enfrentamientos.
