En declaraciones a una periodista de Amazon Prime en el Madison Square Garden, Silver añadió: "No hay nada más importante para la liga y sus aficionados que la integridad de la competición. Y por eso sentí un nudo en el estómago; fue algo muy perturbador".
Son las primeras declaraciones públicas de Silver desde que el jueves, el FBI anunció el arresto, entre otros, de Terry Rozier, base de los Miami Heat; Chauncey Billups, entrenador de los Portland Trail Blazers; y Damon Jones, exjugador y entrenador asistente, amigo cercano de la estrella de la NBA LeBron James.
Rozier fue detenido en relación con una red de apuestas ilegales basada en información confidencial y presuntas manipulaciones de partidos. Por su parte, Billups y Jones habrían participado en partidas de póquer amañadas organizadas por la mafia, en las que se utilizaban dispositivos de alta tecnología, como cámaras de rayos X y máquinas para determinar el orden de las cartas.
Silver también disculpó que la NBA no hubiese actuado antes con respecto a Rozier a pesar de que tenía indicios de posibles actividades irregulares del jugador.
"Aunque hubo apuestas anómalas, sinceramente no pudimos encontrar nada. Terry, en ese momento, cooperó: entregó su teléfono a la oficina de la liga, se sentó para una entrevista y, finalmente, concluimos que no había pruebas suficientes, a pesar de ese comportamiento inusual", explicó.
El 30 de enero, la NBA anunció que a pesar de investigar las acciones de Rozier, no había podido demostrar que sus acciones fueran ilegales.
Tras el anuncio de los arrestos, la NBA suspendió el jueves de manera cautelar a Rozier y Billups.
"Terry Rozier y Chauncey Billups han sido apartados de forma inmediata de sus equipos, y seguiremos cooperando con las autoridades competentes. Nos tomamos estas acusaciones con la máxima seriedad, y la integridad de nuestro deporte sigue siendo nuestra principal prioridad", dijo la liga profesional de baloncesto.
