Libertad se frena ante Guaraní y deja escapar el liderazgo exclusivo

El zaguero de Guaraní, Thiago Servín domina el esférico ante la presión del delantero de Libertad, Elvio Vera.
El zaguero de Guaraní, Thiago Servín domina el esférico ante la presión del delantero de Libertad, Elvio Vera.

En un partidazo de ida y vuelta, Libertad no logró capitalizar la frenada en primer turno de Olimpia y terminó firmando un empate de 2-2 frente a Guaraní en el estadio La Huerta. Pese a sumar un punto en un compromiso con protagonismo compartido, el Gumarelo desaprovechó la oportunidad de adueñarse de la cima en solitario y continúa compartiendo el liderato con el Franjeado. Por su parte, el Aborigen cedió terreno y se mantiene relegado en la pelea por el título.

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El primer tiempo ofreció un espectáculo electrizante, impulsado por una alta dosis de intensidad a la que la pista mojada le aportó un matiz dinámico y peligroso. En su condición de local, Libertad buscó imponer condiciones adueñándose de la pelota; sin embargo, se topó con un Guaraní agazapado pero voraz. Aunque por momentos se vio forzado a repliegarse, el Aborigen tiró de pragmatismo para dañar mediante el buen pie en tres cuartos de cancha, sumadas a las proyecciones punzantes de sus laterales, convirtieron cada réplica en una clara amenaza.

Apenas superado el primer cuarto de hora, el Aborigen dio el primer aviso serio de la noche. La jugada nació en los pies de un enchufado Maximiliano Añasco, quien cazó un rebote en la frontera del área, enganchó hacia adentro con la derecha para abrirse paso ante la marca de Néstor Giménez y sacó un zurdazo rasante. El disparo cruzó cerca del poste izquierdo de Rodrigo Morínigo, quien siguió la trayectoria con la mirada para acompañar el balón sin mayores sofocones.

Aquel sacudón despertó a Libertad, que reaccionó de inmediato para abrir el marcador. El tanto nació en los pies de Gilberto Flores con un pase rasante para Hugo Fernández, quien metió un formidable control orientado al girar y sacudió un zurdazo lejano. El envenenado remate tomó por sorpresa a Miguel Martínez; el arquero logró repeler el disparo pero dejó el rebote corto en el corazón del área, donde apareció como un depredador Gustavo Aguilar para empujar la pelota al fondo de las redes.

Sin embargo, el Aborigen reaccionó de inmediato y no tardó en emparejar las acciones. La anotación tuvo su origen en una incursión de Leandro Allende, quien metió el pase entre las piernas de Alan Benítez para habilitar a Víctor Céspedes en la línea de fondo. Este envió un centro al punto penal para el frentazo de Maximiliano Añasco; Rodrigo Morínigo respondió con una tapada espectacular abajo, pero el rebote le favoreció al propio charrúa. En una acción de puro ahínco, el uruguayo empujó como pudo el balón hacia el arco y, en su intento por despejar, el guardameta albinegro terminó pifiando para ver caer su valla.

En la etapa complementaria, Guaraní salió decidido a dar vuelta la historia y avisó tempranamente con dos llegadas clarísimas. Primero, tras un pase atrás de Víctor Céspedes, Giovanni Gómez sacó un potente derechazo que Rodrigo Morínigo mandó al córner. De ese mismo tiro de esquina ejecutado por el ingresado Diego Fernández, tras una serie de rebotes e indecisiones en el área, la pelota le quedó al “Pollo” Recalde, quien bajó el balón a Imanol Segovia; este ensayó un remate forzado que terminó estrellándose en el travesaño.

Apenas unos minutos después de esa doble advertencia, el Aborigen encontró la recompensa a su insistencia de la manera menos pensada. Todo nació en un tiro de esquina ejecutado con rosca cerrada por Jorge “Pollo” Recalde. En el primer palo, Federico Carrizo intentó peinarla para despejar, pero terminó desviando el balón hacia su propio arco; Rodrigo Morínigo se esforzó al límite en su intento por reaccionar, pero no pudo evitar el desafortunado autogol del volante creativo argentino.

Tras ponerse en ventaja, el Legendario levantó el pie del acelerador e intentó replegarse para cuidar el resultado. Sin embargo, cederle la iniciativa a Libertad resultó una apuesta peligrosa: el Gumarelo acorraló a la visita y convirtió en figura al arquero Miguel Martínez. Cuando parecía que la resistencia aurinegra prosperaba, llegó el golpe fatal tras un tiro de esquina ejecutado por Rodrigo Villalba: Leandro Allende cometió una falta infantil al sujetar dentro del área a Elvio Vera. La infracción no pasó desapercibida para el VAR y, tras la revisión en pantalla, el árbitro Derlis López sancionó la pena máxima. El propio Vera asumió la responsabilidad y, con un cobro al medio del arco, estampó el 2-2 definitivo.