Luqueño, necesitado de la victoria para espantar los fantasmas del descenso, y San Lorenzo, que ya se despidió de manera anticipada de la División de Honor, se enfrentaron en Itauguá en la continuidad de la 15ª fecha del certamen. El partido tuvo un comienzo muy friccionado en el mediocampo, con el Auriazul más incisivo a la hora de atacar, aunque algo desordenado.
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En contrapartida, el Rayadito aprovechó un tiro de esquina muy bien ejecutado por Franco Aragón y, de atropellada, Marcelo Ferreira conectó de cabeza para vencer al portero Nicolás Campisi y abrir la cuenta (1-0), a los 6′. Incluso, José Barrios estuvo a punto de ampliar el marcador con un remate de derecha que se fue desviado.
A partir de ahí, los de Luque reaccionaron rápidamente y con efectividad acumularon varias aproximaciones de gol que, de no ser por el arquero Luis Franco, se habrían concretado en más de una ocasión. Pero, como premio a la insistencia, ante un equipo santo que se quedó defensivamente replegado y acorralado, a los 41′, Walter González remató de derecha en el área y venció finalmente a Franco, quien nada pudo hacer para evitar el empate (1-1).
Y sobre el final del primer tiempo, a los 45+5′, tras una galopada de Barrios y una precisa asistencia, Franco Aragón conectó de primera y de aire para ampliar la ventaja a 2-1, resultado parcial con el que se fueron al descanso.
El segundo tiempo inició con ambos elencos ambiciosos, pero sin la precisión necesaria para volver a anotar. Posteriormente llegaron las variantes desde la banca, aunque tampoco hubo desequilibrio en ninguna de las dos áreas hasta ese momento.
El tramo final fue muy enredado aunque intenso, cortado por constantes faltas y con pocas ideas por parte de ambos equipos. A pesar de ello, y con mucho empuje, el “Chanchón” ejecutó un tiro de esquina a través de Marcelo Ojeda y, a los 74′, Miguel Barreto apareció desde atrás para conectar de zurda e imponer la paridad (2-2).
Los dirigidos por Lucas Barrios fueron en busca del triunfo y, a los 83′, tras un agarrón de camiseta de Maximiliano García a Barreto, Mario Díaz de Vivar sancionó la pena máxima. Desde los doce pasos, Giovanni Bogado decretó el 3-2 definitivo para desatar el festejo del Sportivo Luqueño, que cumplió con su cometido; sumar de a tres.

