El broche de oro de este ciclo se dio en un vibrante duelo ante Sportivo Luqueño. En el escenario del 12 de Octubre de Itauguá, ambos equipos protagonizaron una primera etapa electrizante que regaló cinco goles. Finalmente, el equipo que dirigido de forma interina por Achucarro se impuso por 3-2, reflejando el espíritu competitivo y la entrega que el DT supo inyectar en el vestuario durante su breve pero intenso paso, en el que además se destacó para afianzar a algunos juveniles, como es el caso del volante César Bobadilla, quien tuvo su bautismo de gol anoche en la ciudad del ñandutí.
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En esta gestión, el “soldado” lideró tres batallas y cosechó los 9 puntos en juego. Bajo su mando, el “Ciclón” superó a Libertad de visitante, a Sportivo San Lorenzo en La Nueva Olla y al Sportivo Luqueño en el siempre complicado reducto de Itauguá. Esta cosecha perfecta no solo pacifica el ambiente interno, sino que permite a Cerro Porteño mantenerse a tiro de la punta, aguardando cualquier traspié del líder para asaltar el primer puesto.
La efectividad de “Achu” ya no es casualidad. En 2024, tras la salida de Víctor Bernay, ya había logrado un triunfo (1-0) ante Sportivo Luqueño, también en Itauguá. La historia se reeditó en 2025, tras el adiós del argentino Diego Martínez, logrando victorias ante Sportivo Ameliano (2-0) y, nuevamente, frente al cuadro auriazul (1-0) en la misma sede. Este 2026 confirma la regla: Achucarro es la solución de transición más efectiva del “Ciclón”, completando el tramo sin ceder un solo punto y consolidándose como el respaldo inmediato en los momentos más sensibles del club de sus amores.
De Barrio obrero al Viejo Continente
Con el deber cumplido, Jorge Achucarro entrega el mando para la llegada del argentino Ariel Holan. Sin embargo, el ídolo no se desvincula de la institución. En un gesto de reconocimiento a su lealtad y eficacia, la entidad azulgrana financiará una capacitación deportiva y académica en Europa durante cuatro meses. Tras este periodo de formación, “Achu” regresará para seguir aportando su experiencia y sentido de pertenencia en otras funciones dentro del club.
El cántico de la hinchada: “¡Achu no se va!”
El reconocimiento final fue emocionante. Tras el pitazo frente a Luqueño, se vivió un momento de profunda comunión. Impulsados por el gesto de los propios jugadores, los hinchas despidieron al DT con una ovación cerrada que retumbó en todo Itauguá: “¡Achu es de Cerro, de Cerro no se va!”. Fue el homenaje de un pueblo agradecido a su soldado más fiel.
