Simundza, que se mostró en rueda de prensa "orgulloso de los jugadores", admitió que los futbolistas búlgaros estaban "enfadados en el vestuario" porque sentían que "merecían un resultado mejor" después de "jugar bien ante uno de los mejores equipos de la competición".
"No estamos contentos. Hemos competido, hemos jugado bien y metido dos goles, pero no hemos logrado el punto que hemos merecido en la última jugada, cuando hemos estado a punto de conseguir el 3-3. Tenemos tres puntos, los mismos que la Roma, así que nos podemos clasificar", destacó el técnico balcánico.
