La corte de la ciudad de Surabaya, en la provincia de Java Oriental, halló culpable al comandante de una Brigada Móvil de la Policía de Java Oriental, Hasdarmawan, y lo condenó a una pena de un año y seis meses de cárcel por su implicación en la caótica respuesta de las autoridades durante un partido de fútbol del estadio Kanjuruhan de la ciudad de Malang, informó el medio local Detik.
Por otro lado, el tribunal absolvió al jefe de la sección de Operaciones de la Policía de Malang, Wahyu Setyo Pranoto, y el jefe de una unidad de reserva de la Policía de Malang, Bambang Sidik Achmadi, al considerar que no tuvieron responsabilidad en los disturbios, que dejaron más de 135 muertos y medio millar de heridos.
