Los afganos, que desde 1948 no participaban en un torneo de la FIFA y son trigésimos clasificados, llegan a esa eliminatoria como uno de los mejores cuatro terceros y con un equipo que se basa en la juventud y que cuenta con los tres goleadores más jóvenes del Mundial: Mehran Gholami, Hussain Mohammadi y Omid Qanbari.
Desde que el torneo adoptó su formato actual, Paraguay ha alcanzado los octavos de final en las cuatro ocasiones en las que ha participado y cuenta con una plantilla compensada y con jugadores que tienen experiencia en el fútbol sala europeo.
La pareja formada por Arnaldo Báez y Javier Adolfo Sala llega al partido en un gran estado de forma y de ellos dependerá en parte el pase de los “guaraníes” a cuartos, en los que se enfrentarían al ganador del Francia-Tailandia.
Carlos Chilavert, seleccionador de Paraguay, admitió en declaraciones a la FIFA que el partido ante Afganistán se presenta complicado.
“Sabemos que Afganistán es un rival muy duro. Al llegar aquí jugamos un amistoso ante ellos y fue muy parejo y complicado, porque sabemos a lo que nos enfrentamos. Tenemos que estar en nuestra mejor forma si queremos tener posibilidades de pasar de ronda y llegar a cuartos de final”, aseguró.
