Los goles de Koundé y Rakitic decantaron (2-0) la ida de la semifinal copera de la edición 20/21, celebrada en Sevilla, pero el Barcelona remontó en el partido de vuelta gracias a los goles de Dembelé, Piqué y, en la prórroga, Braithwaite.
Desde entonces, los sevillistas acumulan un empate (a uno en la Liga siguiente, con goles de Papu Gómez y Araújo en el Sánchez-Pizjuán) y cinco derrotas consecutivas contra el Barcelona, la más reciente el 1-2 en el cierre de la pasada campaña, con goles de Lewandowski, Fermín y del local En-Nesyri.
Ese día, Sevilla y Barcelona disputaron su ducentésimo encuentro oficial desde la semifinal de la Copa de 1919 (4-3 con goles catalanes de Lakatos, Martínez, Garchitorena y Alcántara y tantos andaluces de Kinké -2- y Otero), más de un siglo de enfrentamientos que han deparado 116 victorias barcelonistas, 39 empates y 45 triunfos andaluces.
La mala racha de los sevillistas en sus visitas ligueras al Barça alcanza tintes de maldición, pues suman dieciocho derrotas y tres empates desde su última victoria, en la temporada 2002/03 (0-3, con doblete de Toedtli y gol de Casquero) y sólo acumulan cinco victorias más en un total de ochenta partidos.
Suker marcó en la victoria mínima de 1994; dos penaltis ejecutados por Polster, Carvajal y Conte superaron los goles de Roberto, Bakero y Julio Salinas en el 3-4 de la temporada 89/90; Bengoechea, Cholo y el local Schuster anotaron en el 1-2 de la Liga 87/88, el mismo resultado que Pepillo, Guillermo Campanal y el culé Miranda fijaron en 1940.
La primera vez que el Sevilla visitó al Barcelona en Liga, en la temporada 1934/35, la de su debut en la máxima categoría, ganó por 2-3 al remontar los goles de Ventolrà y Escolà mediante un doblete de Cortón y un gol del mencionado Guillermo Campanal.
