Su rival, el Galatasaray, volverá a disputar seis años después la final de la Copa de Turquía, tras imponerse el martes por un contundente 1-5 al Konyaspor en un encuentro en el que brilló con luz propia el delantero nigeriano Victor Osimhen.
Tras un encuentro que estaba siendo igualado y cuando todo apuntaba a la prórroga, llegaron los goles de los locales, primero en el minuto 78 de la mano de Ozan Tufan y después del ucraniano Oleksandr Zubkov (m. 89) para matar el partido.
