El equipo entrenado por Cristian Méndez completó un partido coral y demostró que su rendimiento ha experimentado un gran crecimiento después de perder con Senegal (4-1) en la jornada inaugural del grupo C.
España reaccionó el domingo con el triunfo ante Chile (4-2) y este martes fue una apisonadora en la arena del Paradise Arena al pasar por encima de Tahití, sobre todo en el segundo y tercer cuarto, con un juego coral, intensidad y acierto ofensivo, que es lo que faltó en el debut.
Ramy y Suli Batis formaron una sociedad perfecta y cada uno marcaron dos goles que fueron determinantes para acabar con la resistencia del rival.
Una falta muy escorada que Chiky Ardil preparó con mimo fue clave en el 0-1, ya que Ramy la sacó a la perfección al palo de la meta polinesia para adelantar a España en el último instante del primer acto.
No cambió la situación del partido cuando empezó el segundo cuarto, ya que la selección atacaba e intentaba mantener el balón en su posesión, acercándose al área tanto con jugadas combinativas como con disparos lejanos de Chiky Ardil, Antonio o David.
Precisamente David primero, tras un recorte y Suli Batis, que siempre aparece, con un golazo por la escuadra sin ángulo, aumentaron la diferencia de la selección a 0-3. Medio minuto después, Tinirauarii dejó de nuevo la distancia en un par de goles.
Otros 20 segundos más necesitó Tetauira para reducir la distancia a un solo tanto en un segundo tiempo de no parar en el marcador.
No contentos con eso, Juanmi López desde su propia portería y Chiky interceptando un balón y regateando el portero, subieron el cuarto y el quinto para España para afrontar con 2-5 el último cuarto.
Ramy, de cabeza y Suli Batis tras un pase de la muerte de Kuman, marcaron el sexto y el séptimo de España, para en la recta final anotar Rober Galindo el 3-8 final.
