Ni los españoles Marcos Llorente, Robin Le Normand, Pablo Barrios y Álex Baena; ni los argentinos Julián Alvarez, Thiago Almada, Giuliano Simeone, Nico González y Nahuel Molina; ni el esloveno Jan Oblak, ni el eslovaco David Hancko, ni el noruego Alexander Sorloth ni el italiano Giacomo Raspadori estarán disponibles para ese amistoso, que comenzará a las 18.00 horas en el estadio Internacional de Bengasi.
Johnny Cardoso, además, se recupera de un esguince de tobillo por el que se ha perdido los últimos cinco partidos del conjunto rojiblanco y el del próximo domingo contra el Celta en Balaídos, justo antes del parón internacional por las fechas FIFA.
El encuentro está organizado bajo el patrocinio del Fondo de Desarrollo y Reconstrucción de Libia (FDRL), se enmarca dentro de la llamada Copa Reconstrucción-FDRL y servirá, según explicó el club en su página web, “para que los jugadores que no han sido convocados con sus selecciones mantengan el ritmo competitivo y sigan con su preparación de cara a los próximos compromisos oficiales”.
El Inter, además, es rival del Atlético de Madrid en esta edición de la Liga de Campeones. Ambos se medirán entre sí en el Metropolitano en la quinta jornada, prevista para el 26 de noviembre de este año.
En las recomendaciones de viaje en su página web oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores explica que, “a la vista de los graves problemas de seguridad que se registran en estos momentos en Libia, se desaconseja viajar al país en todo caso”.
“A pesar de mantenerse el alto el fuego y la progresiva estabilización del país, la situación de seguridad sigue estando clasificada como de ‘riesgo extremo’ por todos los indicadores nacionales a internacionales sin excepción”, añade el ministerio en la información actualidad a este 3 de octubre.
“Aunque el país ha vivido una progresiva estabilización desde el alto el fuego de 2020, en gran parte del territorio libio todavía se producen con relativa frecuencia enfrentamientos entre las numerosas milicias y grupos extremistas que operan en el país”, explica el documento de Exteriores.
“Este clima de violencia afecta tanto a los ciudadanos libios como a los extranjeros y no se prevé que cese en un futuro inmediato, por lo que se desaconseja viajar a este país, tanto a la región de Tripolitania (incluida la capital, Trípoli) como a la región de Cirenaica (en particular, las ciudades de Bengasi y Derna) o a la región de Fezán, en el sur del país”, agrega el escrito.
Asimismo, Exteriores explica que “la amenaza terrorista sigue siendo muy elevada” en Libia.
“La ciudad de Bengasi (el lugar donde se disputa el partido) y Trípoli han sido objetivo de atentados en el pasado que han afectado a miembros de las fuerzas de seguridad, así como al personal de la Misión de las Naciones Unidas de Apoyo a Libia”, recuerda.
