En un duelo siempre especial, por lo mucho que ambos se juegan y lo que significa en una ciudad dual y visceralmente dividida en lo futbolístico, verdiblancos y blanquirrojos llegan en plena pugna por objetivos muy dispares.
El equipo del chileno Manuel Pellegrini, que ya ganó 0-2 en la primera vuelta, es quinto y pelea por un puesto en la Liga de Campeones, y el del argentino Matías Almeyda, quien deberá cumplir el segundo de los siete partidos de sanción con los que fue castigado tras su expulsión ante el Alavés, es duodécimo y lucha por la permanencia.
La plantilla adiestrada por Pellegrini, ya clasificada para los octavos de la Liga Europa -jugará con el Panathinaikos en marzo-, ha demostrado tener mayor calidad y más recursos que la de su 'eterno' rival, en horas muy bajas y con el club inmerso en una crisis institucional, económica y deportiva, pero todos estos matices suelen atenuarse luego sobre el campo cuando se trata de un derbi.
Los béticos llegan en una buena racha liguera, con cuatro partidos invictos tras tres victorias seguidas sólo empañadas por su último empate, también en casa, con el Rayo (1-1) y su dolorosa eliminación anterior de la Copa por el Atlético (0-5). Mientras, los sevillistas sudaron tinta para sacar dos igualadas en el Sánchez-Pizjuán ante rivales directos (Girona y Alavés) y respiraron con un balsámico triunfo la pasada jornada en Getafe (0-1).
Con 42 puntos los del barrio de Heliópolis y trece menos (29) los del de Nervión, el Betis parte con la vitola de claro favorito en este primer derbi oficial en La Cartuja, donde ambos ya se midieron en un torneo triangular con partidos de 45 minutos en agosto de 2001 junto al Athletic Club. Aún así, es un clásico que todos recelen de esa condición previa.
Se enfrentarán dos estilos de juego muy distintos en el campo y en los banquillos, con un fútbol más combinativo, de toque y mucha velocidad en ataque por parte del cuadro bético, con el brasileño Antony y el marroquí Abde como estiletes por los costados; y otro más directo y de intensidad en el sevillista, que podría aprovechar las contras para hacer daño.
Esta nueva cita cainita paraliza la ciudad, concentra la atención de toda la Sevilla futbolística y deja secuelas duraderas para cada bando según el resultado. Llega después de que el Betis se haya impuesto en los dos últimos duelos, la última campaña en el Villamarín (2-1, en marzo pasado) y en la actual con su 0-2 en Nervión en noviembre.
En cualquier caso, en los derbis sevillanos los antecedentes y las etiquetas previas sirven de poco, pues son partidos emocionales, muy intensos, y no influyen los momentos de ambos equipos ni su clasificación en la tabla, algo a lo que se aferra para tratar de dar la sorpresa el Sevilla de Almeyda, que consensuó con los suyos no abrir el último entrenamiento a su afición para ganar un día más de preparación y quizás evitar un exceso de presión.
Sí lo hizo el Betis, que congregó a unos 25.000 seguidores en el último ensayo en La Cartuja. Pellegrini tiene las bajas ya conocidas por lesión de tres hombres clave en su juego de creación: el exsevillista Isco Alarcón, el marroquí Sofyan Amrabat y el argentino Giovani Lo Celso, además del defensa argentino Valentín Gómez, éste por sanción.
El chileno ha repetido el once en las últimas jornadas y, recuperado Ruibal para la derecha tras un golpe ante el Rayo, sólo podría cambiar a su delantero con la entrada del colombiano Cucho Hernández, quien ya jugó el segundo tiempo ante los vallecanos, por el congoleño Cédric Bakambu, también restablecido de una contusión en ese partido.
En el Sevilla, en principio la única duda es qué canterano ocupará el carril derecho, José Ángel Carmona o Juanlu Sánchez, para que Azpilicueta pase al eje de una zaga de cinco sustituyendo al francés Tanguy Nianzou, sancionado.
Además, el medio Joan Jordán cumplirá su segundo y último encuentro de castigo tras ver la roja ante el Alavés; está lesionado de larga duración el central brasileño Marcao; y recién salidos de distintas dolencias el lateral zurdo Joaquín Martínez 'Oso', el defensa Castrín y el extremo suizo Rubén Vargas, por lo que no se espera que reaparezcan.
Betis: Valles; Ruibal, Diego Llorente, Natan, Ricardo Rodríguez; Marc Roca, Fidalgo; Antony, Fornals, Abde; y Cucho Hernández.
Sevilla: Vlachodimos; Carmona o Juanlu, Azpilicueta, Gudelj, Kike Salas, Suazo; Agoumé, Mendy, Sow; Maupay y Akor Adams.
Árbitro: Ricardo de Burgos Bengoetxea (C. Vasco).
