"Lo que vivimos ayer está en contra de lo que la propia selección española representa", ha afirmado Collboni este miércoles en declaraciones a EFE, al tiempo que ha advertido que los mensajes de odio y el racismo no tienen cabida en un campo de fútbol ni en ningún otro ámbito.
"Es curioso que los mismos que ayer proferían gritos e insultos racistas luego ovacionaran a Lamine Yamal, que es musulmán", ha reflexionado el alcalde.
Asimismo, Collboni ha confiado en que se adopten las "medidas oportunas" para que este tipo de situaciones no vuelvan a suceder.
Los cánticos se produjeron en varios momentos del partido disputado anoche, cuando una parte de la grada coreó consignas islamófobas, como "musulmán el que no bote", y también se registraron pitidos durante el himno egipcio.
Durante el descanso, el estadio emitió un mensaje en el videomarcador en el que recordaba que la legislación vigente prohíbe y sanciona los comportamientos violentos, xenófobos, homófobos o racistas en el deporte.
A raíz de estos hechos, la Comisaría General de Información de los Mossos d'Esquadra, la policía autonómica de Cataluña, ha abierto una investigación en coordinación con la Fiscalía de Odio y Discriminación para determinar si los cánticos pueden constituir un delito de odio, así como para tratar de identificar a las personas que los instigaron.
