Al Sudani declaró que la clasificación "marca un hito significativo en la trayectoria del deporte iraquí y refuerza la presencia de nuestro país en este escenario mundial", según un comunicado reproducido por la Agencia de Noticias Iraquí (INA).
El primer ministro destacó la "determinación y resiliencia" de la juventud de su país, a la que considera "comprometida con enarbolar el nombre de Irak en todos los ámbitos, incluido el deportivo".
Esta misma madrugada, antes del partido, el líder iraquí había prometido a los jugadores y al cuerpo técnico "generosas recompensas" si obtenían la plaza para el Mundial, durante una conversación telefónica con la Federación Iraquí de Fútbol.
También el clérigo y político chií Al Sadr mostró su satisfacción ante el triunfo de la selección de Irak, a la que felicitó y agradeció su trabajo, según cita INA.
A estas dos personalidades las siguieron otros políticos iraquíes, como el clérigo moderado chií y dirigente del partido Al Hikma, Ammar al Hakim; o el jefe del Consejo Supremo Islámico de Irak, Humam Hamudi, que, como Al Sudani, destacó las "difíciles circunstancias" en las que se obtuvo esta victoria.
Desde el Gobierno, además del primer ministro, hicieron llegar sus felicitaciones la ministra de Finanzas, Taif Sami, y el de Asuntos Exteriores, Fuad Hussein, quien consideró la clasificación como "un mensaje de esperanza y optimismo".
El conjunto árabe se hizo con el último cupo de la repesca para participar en el Mundial de fútbol de 2026 tras derrotar a Bolivia por 2-1 en Monterrey (México), con goles de Ali Alhamadi y Aymen Hussein para Irak y de Moisés Paniagua para el cuadro boliviano.
El de este verano será el segundo Mundial en la historia de la selección iraquí, 40 años después de su primera participación.
Irak cierra así el grupo I de la competición, en el que se enfrentará a Francia, Senegal y Noruega.
