Gattuso, Pirlo, Inzaghi, Cannavaro... los campeones de 2006 sin éxito en los banquillos

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Roma, 1 abr (EFE).- La última vez que Italia superó la fase de grupos acabó ganando el Mundial. Fue en 2006, con una selección para el recuerdo de la que, sin embargo, no ha emergido aún un entrenador que pueda saborear un éxito claro.

La debacle italiana ante Bosnia y Herzegovina (1-1, 4-1), condicionada por la temprana expulsión de Alessandro Bastoni en el 41 y certificada desde los once metros, puso también el foco en uno de los seguro menos culpables. Gennaro Gattuso, que llegó en junio como sustituto de Luciano Spalletti, en realidad solo ha sumado y mejorado el grupo.

Sobre todo en el aspecto mental, en el de la confianza, recuperando el sentimiento de unidad perdido en los últimos años para devolver cierta competitividad ausente.

"La verdad es que hace siete meses no éramos así, sufríamos ante los rivales, llegaban fácilmente a la portería, y creo que en este aspecto hemos mejorado. Son pequeños detalles los que han hecho que el equipo brille menos, pero prefiero que el equipo se sienta cómodo en el campo y sufra menos ante los rivales. Menos bonitos, pero más eficaces", explicó en rueda de prensa antes del duelo ante Bosnia.

Sin embargo, no acudir al Mundial, el objetivo por el que fue fichado, pone también en el punto de mira al técnico calabrés de 48 años, con una amplia carrera en lo banquillos sin demasiado brillo.

De hecho, pese a haber comenzado a entrenar en el Sión suizo en 2013 (como técnico-jugador), solo acumula una Copa Italia con el Nápoles en su palmarés, tras pasar además por el Palermo, Creta, Pisa, Milan, Valencia, MArsella y Kajduk Split.

El presidente de la Federación Italiana de Fútbol fue claro tras la derrota ante Bosnia y expresó su deseo de que Gattuso continuase en el banquillo.

No es el único de los participantes en aquella Copa del Mundo que no ha tenido éxito en los banquillos. Sin ir más lejos, Gianluigi Buffon, a su lado como jefe de delegación, también está ahora en duda para continuar en su cargo.

Ni siquiera Fabio Cannavaro, el que levantó al cielo el trofeo. Lejos de un equipo grande, solo ha entrenado en el Al-Ahli como asistente y como principal en el Evergrande, Al-Nassr, Quanjian, en el Benevento, en el Udinese (6 partidos), en el Dinamo Zagreb y, como seleccionador, en China y Uzbekistán.

Andrea Pirlo no ha sabido encarrilar tampoco su calidad en el banquillo. Se hizo cargo de la 'Juve' durante solo un año antes de ser despedido, ganador de la Supercopa y la Copa de Italia. Y fue despedido nada más comenzar su segunda etapa en el Sampdoria, en Serie B. Además, militó en el Fatih Karagumruk turco y ahora en el United emiratí.

Tampoco ha tenido, por el momento, un camino fácil Daniele De Rossi, aunque quizá es el que mejor ha funcionado. Formó parte del cuerpo técnico que llevó a Italia a la conquista de la Euro 2020 en 2021, aplazada por el Covid. Después fue despedido del SPAL, en su primera etapa como entrenador.

Recaló en su Roma y, pese a estar reconstruyendo un equipo en pedazos, la dirección sorprendió con su prematuro despido en septiembre de 2024, cuando había cogido las riendas en enero de ese mismo año. Ahora mantiene al Génova fuera del descenso, equipo del que fue despedido Alberto Gilardino en 2024. También fue despedido del Pisa esta campaña, el pasado 1 de febrero.

Filippo Inzaghi fue el exitoso de los hermanos en el terreno de juego, pero Simone lo es en los banquillos. 'Pippo' empezó en el Milan, pero el nivel en el banquillo y las categorías fueron decayendo. Venecia, Bolonia, Benevento, Brescia, Reggina, Salernitana, Pisa, Palermo...

Alessandro Nesta es otro de los triunfadores en 2006. Su carrera como entrenador se resume en Miami, Perugia, Frosinone, Reggiana y Monza.

Quizá uno de los que más proyección tiene, junto a De Rossi, sea uno de los grandes héroes. Fabio Grosso, recordado por pasar de ser suplente a marcar en semifinal y el gol decisivo en la tanda de penaltis, criado en la 'Juve' como entrenador, ha pasado por Bari, Hellas Verona, Brescia, Sion, Frosinone (donde ascendió a la Serie A), Olympique de Lyon (destituido tras 7 partidos) y, ahora, en el Sassuolo, recién ascendido y ya con 12 puntos de margen respecto al descenso.

Todos tocaron el cielo en 2006, pero por el momento no han marcado el rumbo desde los banquillos.