"A mí no me interesa el partido pasado, estoy enfocado con mí equipo en el juego ante Japón. Cuando uno comete un error a este nivel debe tener fortaleza mental para revertir la situación de inmediato. Si no pensáramos que podemos vencer a Japón, mejor deberíamos devolvernos a casa", aseguró el estratega.
Renard fue presentado hace unos días en sustitución de Sabri Lamouchi, quien fue despedido luego de la goleada por 5-1 que Suecia les propinó en su primer juego del Grupo F.
"El entrenador no es la clave, esa está en los jugadores, en la conciencia y determinación que ellos tomen para hacerlo. Es muy fácil hablar, pero no existe la magia en el fútbol, lo que vale es la eficiencia, eso es lo que nos lleva a la grandeza", explicó.
Según Renard, a pesar de la goleada, ha encontrado un grupo dispuesto a enderezar el rumbo.
"Encontré a un grupo con la mente abierta, muy determinado. Los veo con un espíritu renovado, buscan una revancha y estoy seguro que vamos a obtener lo mejor. Nuestro espíritu colectivo debe ser perfecto para enfrentar a Japón", puntualizó.
El francés reconoció que, aunque el panorama luce complicado, ya que marchan últimos en el Grupo F, están a tiempo de reaccionar.
"Los jugadores quieren seguir avanzando, han encontrado motivación, han escuchado. Nosotros hemos vuelto a las bases, al rigor y la disciplina para ser un colectivo fuerte. Titulares o no todos deben estar comprometidos, esa es nuestra fortaleza, debemos estar a la altura de un rival como Japón", concluyó.
Túnez es cuarto en el sector, debajo de Países Bajos y, su rival, Japón, que tienen un punto, y de Suecia, el líder con tres unidades.
El partido contra Japón, que se jugará en Monterrey (Nuevo León), será el milésimo en la historia de la Copa del Mundo, que se remonta a 1930.
