"Gracias a Dios pude tapar dos penaltis que fueron fundamentales para la clasificación. Eliminamos a un campeón y esto es para todo el pueblo paraguayo", afirmó el arquero del San Lorenzo argentino.
Sobre el desarrollo del partido contra los germanos en Boston, Gill comentó que fue vital irse adelante en el marcador y luego sostener las acciones.
"Es una emoción inmensa, fue un partido muy complicado. Supimos aguantarlos, abrimos el marcador, pudimos sostener el empate y gracias a Dios ganamos en la tanda de penaltis", añadió.
Paraguay jugará los octavos de final en Filadelfia, el próximo 4 de julio, con el ganador del partido entre Francia y Suecia.
