"El próximo viernes tendremos una linda oportunidad para revertir los malos resultados y demostrar que estamos vivos; nos vamos a entregar al máximo en busca de hacer valer nuestra condición de locales", dijo en referencia al duelo contra Atlante.
Tigres suma un empate, tres derrotas y un punto, con lo que aparece en el antepenúltimo lugar del Apertura con la segunda peor defensa del torneo. El viernes recibirá al Atlante, decimotercero de la tabla, en un duelo entre dos cuadros necesitados de sumar de a tres.
Gorriarán reconoció que los Potros son un rival de alto grado de dificultad, que está haciendo las cosas bien; sin embargo, la mentalidad suya y la de sus compañeros es salir por los tres puntos para marcar un punto de retorno a los buenos resultados.
Como consecuencia de la no contratación de refuerzos, los Tigres sufrieron después de la segunda jornada del Apertura la renuncia de su entrenador, el argentino Guido Pizarro, después de lo cual el conjunto regio suma dos derrotas en dos salidas.
"No se vienen haciendo malos partidos, pero los resultados no ayudan. Somos el cuarto equipo que más genera ocasiones claras de gol; nos llegan pocas veces pero nos convierten", lamentó el jugador.
Al referirse al estado de ánimo en el vestuario, el montevideano de 31 años confesó que hay un gran compromiso y tristeza por el bajo rendimiento.
"La gente piensa que nos da igual, pero hace dos meses que no salgo a desayunar o cenar fuera, ni a caminar con mi esposa embarazada y nuestros perros. Nos duele y queremos salir de este momento", dijo.
Tigres es dirigido de manera interina por Hernán Elizondo, presionado por las dos derrotas en dos salidas y los rumores de que pronto contratarán a un nuevo estratega.
Gorriarán aceptó que respecto a los posibles cambios, en las redes sociales todo se magnifica y lo aconsejable es que cada cual busque superarse a sí mismo y así ayude a salir de la crisis.
"Lo mejor que cada cual se enfoque en lo suyo; momentos como estos nos hacen fuertes", concluyó.
