La estrategia detrás de la búsqueda internacional
El director general de la selección, Pavel Nedvěd, reveló primero en el podcast Přímák de Sport.cz cómo se gestó la llegada de Naderi, delantero del Rangers, gracias a los informes del segundo seleccionador Radek Bejbl y a la firme voluntad de la familia del jugador: “Vimos que le iba bien. Contactamos con su madre, que era muy activa. Ella quería que Ryan jugara en la selección”, explicó el Balón de Oro en el año 2003.
Este acierto abrió los ojos a la cúpula de la federación, impulsándolos a rastrear el planeta en busca de futbolistas con ascendencia checa. Sin embargo, el hermetismo es absoluto respecto al nuevo objetivo: “No se lo voy a decir. Pero sí puedo decir que es de Sudamérica”, declaró Nedvěd, avivando los rumores, a la vez que adelantó: “La llegada de entrenadores extranjeros nos hizo reflexionar sobre este tema. Para mi sorpresa, hay muchísimos jugadores con esas características”.
Allan Wlk: el nombre que encaja en el radar checo
Todas las pistas sobre este misterioso atacante apuntan con fuerza hacia el delantero paraguayo Allan Wlk, cuyo bisabuelo checo emigró a Sudamérica tras la Segunda Guerra Mundial. Con 1,88 metros de estatura y natural de Asunción, el atacante milita actualmente en el Lanús de Argentina, donde acumula 3 goles en 12 partidos de liga, tras un destacado paso por el Recoleta FC y su etapa formativa como canterano de Olimpia.
Su currículum internacional incluye actuaciones notables en categorías inferiores, como el Sudamericano Sub 20, donde disputó nueve partidos y anotó dos goles, además de proclamarse máximo goleador con seis anotaciones y conseguir la medalla de oro en los Juegos Suramericanos Asunción 2022 con la Albirroja. A pesar de su cartel internacional en categorías inferiores, Wlk todavía no recibió una llamada de la absoluta de Paraguay, lo que dejaría la puerta abierta a una posible vinculación con el fútbol europeo de la mano de la República Checa.
Fuente: Livesport
