El Inter Miami tuvo que emplearse a fondo y apelar a la épica este miércoles para rescatar un valioso empate 2-2 en su visita al Cincinnati, en un vibrante encuentro de la MLS. El conjunto dirigido por Cristian González, que ya cuenta con su boleto asegurado a la postemporada, sumó su undécimo empate del curso para alcanzar las 56 unidades en su férrea lucha por amarrar la segunda posición de la tabla, manteniéndose a la caza del líder Nashville.
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El partido contó con presencia paraguaya desde el pitido inicial, destacando la actuación del volante Matías Galarza, quien defendió los colores del conjunto de Florida completando una sólida primera mitad sobre el terreno de juego.
De la siesta del primer tiempo a la locura tras el descanso
Los primeros cuarenta y cinco minutos ofrecieron un pulso lento, espeso y sin demasiado brillo entre dos planteles repletos de talento. La tensión previa al descanso quedó reflejada en el minuto 44, cuando Lionel Messi vio la tarjeta amarilla tras una acción en la que, al prepararse para rematar, impactó involuntariamente con el pie de un rival, una decisión arbitral que el astro argentino recibió con evidente sorpresa.
El duelo cambió radicalmente de ritmo tras el paso por vestuarios. En el minuto 61, el uruguayo Luis Suárez rompió la igualdad con un auténtico golazo por la escuadra, culminando una excelente asistencia de Casemiro para desatar las ocasiones en ambas áreas.
Reacción local y salvación sobre sobre el cierre del partido
Cuando el Inter Miami parecía tener el control, el Cincinnati reaccionó con fiereza. Primero apareció Kenji Mboma en el minuto 80 para firmar el empate transitorio asistido por Evander, y seis minutos después, Samuel Gidi completó la remontada parcial que puso contra las cuerdas a los visitantes.
Con la derrota acechando, el técnico recurrió al banquillo y encontró la llave del éxito. Riquelme Fillipi, ingresado al campo en el minuto 83, se vistió de héroe providencial al recibir un esférico de Rodrigo de Paul, recortar desde la banda izquierda y sacar un magistral disparo curvado que se coló en la red para establecer el agónico 2-2 en el minuto 90.
Todavía hubo tiempo para un último susto en el descuento, cuando Evander perdonó una ocasión clara para el Cincinnati en el minuto 95, sellando un reparto de puntos agridulce que deja al Inter Miami sumando y pensando ya en sus próximos retos de la temporada.
