Detrás de Pitchwise están George Roberts y Henry Kravis, dos figuras destacadas del capital privado, y Penner Sports Group, la sociedad deportiva de Greg y Carrie Penner.
Al frente de la gestión están Ann Rodriguez y Corey Woolfolk, con experiencia en organizaciones deportivas estadounidenses e inversiones en fútbol.
Los Penner conectan al Valencia con las grandes ligas norteamericanas, pues encabezan el grupo propietario de los Denver Broncos de la NFL y este año también entraron en el grupo propietario de los Colorado Rockies de las Grandes Ligas de béisbol.
Con esta operación, añaden el fútbol europeo a su cartera de inversiones deportivas.
La compra de los Broncos por el grupo Walton-Penner en 2022, por 4.650 millones de dólares, es un ejemplo de la capacidad inversora de los nuevos socios del Valencia.
En los Rockies, Penner Sports Group adquirió el 40%, según The Denver Post, y se convirtió en el mayor accionista minoritario, aunque la familia Monfort conservó el control y la dirección del equipo.
Roberts y Kravis, cofundadores y copresidentes ejecutivos de KKR, figuran entre los respaldos financieros del consorcio. Eso sí, el anuncio los identifica como inversores individuales y no atribuye la adquisición a KKR.
La gestión del consorcio es responsabilidad de Rodríguez y Woolfolk. La primera participó en el lanzamiento del Atlanta United, fue directora de operaciones de la WNBA y ocupó la dirección de estrategia y personal del comité organizador de Los Ángeles 2028.
Woolfolk fue futbolista profesional y desarrolló parte de su carrera empresarial en BridgeBio Pharma. El consorcio también le atribuye inversiones en clubes de Europa y Sudamérica.
El acuerdo valora al Valencia en 1.250 millones de euros. Pitchwise comprará acciones de Meriton Holdings y aportará, por separado, 100 millones de capital nuevo al club.
El cierre de la operación está sujeto a las condiciones habituales, incluidas las autorizaciones regulatorias correspondientes.
Meriton conservará la mayoría y Kiat Lim seguirá como presidente, en el primer movimiento de venta parcial de Peter Lim desde que adquirió el control del Valencia en 2014.
El presidente de LaLiga, Javier Tebas, calificó la operación como "muy positiva" porque "no sólo aporta capital, sino que incorpora socios con una enorme experiencia en gestión deportiva e inversores de primer nivel mundial".
Según Tebas, el acuerdo también "pone en valor a LaLiga como una competición atractiva y sostenible económicamente para la gran inversión internacional a largo plazo".
El nuevo estadio concentra buena parte de la oportunidad de negocio. Con más de 70.000 localidades previstas, el Nou Mestalla ofrece al consorcio una vía para generar ingresos estructurales y sostener el crecimiento. El club ha señalado que la nueva estructura accionarial liderará el traslado.
Pitchwise promete respeto por la identidad local. El reto será convertir ese respaldo en una estructura sostenible y un equipo capaz de competir regularmente en Europa, uno de los objetivos anunciados por Lim.
