"Ganar nunca es aburrido, así que es la misma sensación de adrenalina que cuando conseguí la primera victoria. Simplemente es lo que salimos a buscar. Todo lo que venga a partir de ahora es un extra, pero estoy motivado para volver a ganar, como siempre", señaló Philipsen en meta.
A pesar de que Philipsen se quedó sin lanzador por una avería, el belga contó con sus propias fuerzas para imponerse.
"Fue un final muy rápido, nos organizamos muy bien con el equipo, teníamos un buen plan, pero en el último kilómetro mi lanzador rompió la cadena, así que fue un poco caótico encontrar una buena rueda. Al final todo salió bien, así que súper feliz".
