"Son maneras distintas de hacer, aunque está claro que sorprende, porque no se ve habitualmente, pero han demostrado que es muy eficaz", señaló el seleccionador español Jordi Ribera en declaraciones a la Agencia EFE.
Una novedad táctica que el conjunto balcánico puso en práctica en los encuentros de la primera fase ante Polonia y Francia, en los que en algunas exclusiones replegó al pivote a su propio campo para generar más espacios al resto de sus compañeros.
"Cuando juegas con uno menos se crean muchos espacios y Eslovenia es un equipo con jugadores muy buenos en el uno contra uno que pueden aprovechar esos huecos", explicó el preparador español.
Y es que como recalcó Ribera el balonmano "es a veces un problema de espacios libres y no de número de jugadores", una disyuntiva que Eslovenia ha tratado de resolver con esta novedosa apuesta.
Una fórmula que posiblemente el conjunto balcánico volverá a poner mañana en práctica ante España, que ya está alerta de los que son capaces de hacer los jugadores eslovenos cuando juegan cuatro contra seis.
