Desde que intentara su primer ascenso a la conocida como "montaña blanca" en 1998, Soria ha encontrado en el mal tiempo a su peor adversario, aunque también ha visto frustrados sus intentos por la pandemia de coronavirus, en 2021, o accidentes como el que sufrió hoy, cuando uno de los sherpas de la expedición cayó sobre sus piernas y provocó que tuviera que ser evacuado.
Hoy en el momento de la caída, Soria estaba ya por llegar por primera vez a la cima del Dhaulagiri, junto a su expedición, de la que también forma parte el escalador español Sito Carcavilla.
Este desafío es uno de los dos últimos ochomiles que le resta por escalar para convertirse en la persona de más edad en hollar los catorce picos más altos del planeta.
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Este infausto idilio comenzó en 1998, cuando un ya veterano Soria, con 49 años, abandonó por primera vez las laderas del Dhaulagiri antes de alcanzar la cima, en una retirada que se tornaría desafortunadamente en lo habitual.
El montañero español volvió a encontrarse con la montaña blanca trece años y tres ochomiles exitosos después, un pico al que siempre ha considerado muy complicado por el tremendo riesgo de avalanchas y la dureza de su último tramo hasta la cima, aunque sea más sencillo técnicamente que otros ochomiles más temidos como el Annapurna.
Sin embargo, aquella expedición de 2001 guarda un recuerdo muy doloroso para el alpinismo español, puesto que en ella falleció el aragonés Pepe Garcés, quien al igual que Soria había descartado atacar la cumbre por el fuerte viento y las malas condiciones de la montaña, debido a una caída mortal durante el descenso.
Soria dejó pasar varios años hasta acometer de nuevo el Dhaulagiri en 2006, como parte de un equipo que no logró hacer cima, y otra vez en 2011, cuando ya con once ochomiles a sus espaldas veía cerca la posibilidad de convertirse en la persona de más edad en escalar las catorce montañas más altas del planeta.
Pero la gran cantidad de nieve presente ese año en la montaña no le permitió ni siquiera alcanzar el campo 2, mismo problema que propició su retirada un año después, en 2012, cuando llegó hasta los 7.600 metros de altitud.
Tras una nueva intentona fallida en 2015, que no llegó a producirse por el severo terremoto que asoló Nepal ese año y que obligó a Soria a volver a España, el escalador español ha intentado año tras año coronar el Dhaulagiri.
En 2016, y después de hollar con éxito la cima del temido Annapurna, Soria trató de completar el doblete con el Dhaulagiri, único pico junto con el Shisha Pangma, ubicado en el Tibet, que le restaba para lograr su desafío.
Aunque otra vez la ausencia de una ventana de buen tiempo para acometer el ascenso, pese a una larga espera de varias semanas en el campo base, frustró la ruta hacia la cima.
PRÓTESIS EN UNA RODILLA
La climatología volvió a ser su peor enemiga en sus dos posteriores intentos de 2017, tanto en primavera como en otoño, y en la siguiente que tuvo lugar en 2018, meses antes de que el escalador fuera intervenido para implantarle una prótesis en una rodilla por una artrosis severa que le causaba intenso dolor.
Con estas ya eran diez las veces en que Soria había tratado de alcanzar el punto más alto del Dhaulagiri, aunque en su undécimo intento tuvo que hacer frente a un enemigo totalmente nuevo: la covid 19, que le obligó a abandonar el país en la primavera de 2021 por una ola de contagios, siguiendo las recomendaciones de la embajada española.
Desde entonces, la rodilla ha sido uno de sus mayores problemas para ascender la montaña, ya que propició su abandono en otoño de 2021 y el de este miércoles, con una intentona entre medias el año pasado que se fue al traste por su ya acérrimo enemigo, el mal tiempo.
