En una carta a las federaciones, el presidente de la IBA, el ruso Umar Kremlev, presume de "la plena sostenibilidad financiera" de la organización pese a no haber recibido "ni un penique" del COI desde hace seis años, debido a las sanciones.
Kremlev pide asimismo a los miembros de la IBA que le detallen la procedencia de sus ingresos, para ajustar su programa económico a las necesidades reales de las federaciones nacionales.
Desde que el COI le retiró el reconocimiento por considerar que había llegado a "un punto de no retorno" en sus irregularidades en materia de gobernabilidad y arbitraje, la IBA ha enviado varias cartas en las que promete a sus miembros un aumento en las subvenciones y a los púgiles un incremento de los premios en metálico.
Pese a ello, varias federaciones se han marchado de la IBA, entre ellas la de Estados Unidos, y preparan la creación de un organismo alternativo, World Boxing, que colabore con el COI en beneficio del futuro olímpico del boxeo.
Entre las irregularidades que mencionó el COI al sancionar a la IBA destacó su dependencia económica de Gazprom, la empresa gasista rusa.
