Matteo de Nora es el jefe del equipo y un personaje peculiar. Nació en Nueva York, su padre era italiano y su madre suiza. Se graduó en Administración de Empresas en la Universidad Bocconi de Milán y realizó el Master final en la MIT Sloan School of Management de Massachusetts (Estados Unidos).
Procede de una de las familias más ricas de Italia que hizo su fortuna con los productos químicos y electrolíticos, aunque él vendió su parte en la empresa. También tiene pasaporte suizo, reside entre Mónaco y Nueva Zelanda y se define como "un ciudadano del mundo".
En la base del equipo en Barcelona, junto al AC75 Te Rehutai está atracado desde este lunes en el muelle el Imagine II, un superyate de casco azul de 44 metros de eslora, propiedad de De Nora y que sigue los entrenamientos del equipo y realiza la hospitalidad VIP y el apoyo a la base en las competiciones.
Su historia comenzó en el año 2000 cuando este hombre de negocios, enamorado de Nueva Zelanda, creo un grupo de seguidores del equipo llamado Mates.
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Pero el momento clave llegó en 2003, cuando estando en Auckland (Nueva Zelanda) siguiendo la final de la 31ª Copa del América a bordo de su barco, entonces el Imagine I, vio cómo el NZL-82 rompía su mástil, varios miembros de su tripulación se iban al agua y la victoria se la llevaba el Alinghi suizo.
"Odié el momento cuando el mástil se rompió. Yo sabía que el Team New Zealand era mejor que eso y supe desde ese momento que podía hacer algo para ayudar al equipo", explicó entonces.
Nunca ha hablado del dinero que ha puesto en el equipo. Y es que, aunque ha reconocido que su contribución ha sido millonaria, jamás ha hablado de cantidades.
Después de la desastrosa campaña de 2003, cuando había muy poco dinero y poco apoyo institucional, firmó dos cheques de 200.000 y 250.000 euros para evitar la liquidación del Team New Zealand. Desde entonces, De Nora y Grant Dalton, que asumió la responsabilidad de impulsar de nuevo al equipo, han ido codo con codo.
Habla casi a diario con el director general del ETNZL, Grant Dalton, a quien considera un amigo muy próximo. "Sin él, yo no hubiese estado en el equipo", admite. Y Dalton ha reconocido públicamente en varias ocasiones que "sin Matteo, el equipo de Nueva Zelanda se habría hundido muchas veces, en 2003, 2007, 2013....".
Quienes le conocen destacan su poder de persuasión y habilidades para negociar acuerdos, junto a Dalton, para el equipo. Fue clave en la negociación con los candidatos de esta 37ª Copa y la decisión de elegir Barcelona.
Una de sus múltiples aportaciones al equipo llegó en octubre de 2005, en Trapani (Sicilia), donde se disputó una de las Series Mundiales de la 32ª Copa.
Una huelga de transporte dejó dos mástiles del Team New Zealand abandonados en Palermo y sin tiempo para cargarlos en un barco con destino a Valencia. Esto hubiera significado un retraso de seis semanas en el programa de entrenamiento del equipo, pero de Nora los cargó en el Imagine I y los transportó en la cubierta.
En febrero de 2007, fue de Nora quien ayudó a organizar y financió el transporte de los dos barcos, el NZL92 y NZL84, junto a toneladas de aparejo en un avión gigante de carga Antonov de Auckland a Valencia.
El maratón de dos días de viaje, volando a baja altura para evitar que la presión deslaminase los cascos, le dio Team New Zealand 23 días adicionales de tiempo de navegación.
Este apasionado de la vela, que ha navegado en todo tipo de embarcaciones, ha competido en carreras de lanchas rápidas. Y le encanta hablar durante horas sobre las reglas y las tácticas de la Copa del América y sobre lo que los rivales podrían estar pensando y planeando.
En 2011, el gobierno de Nueva Zelanda honró a De Nora con el galardón de Compañero de la Orden del Mérito del país por sus servicios en las campañas de la Copa América de Nueva Zelanda y por la contribución a la investigación médica en neurología a través de la Universidad de Auckland.
