Pese a ello, Granados es, junto a Felipe Perrone, el máximo goleador del equipo de David Martín. Este año, con su nuevo equipo, el Novi Beograd serbio, el catalán ha estado a punto de tocar el cielo y se quedó a un paso de ganar la Champions, ahora espera reeditar con España el título mundial.
Se levantó con mejor ánimo con el que se fue a dormir, después de un partido ante Francia en el que no le salió nada. Su entrenador, David Martín, le convino que pese a ello fue el autor del gol de la victoria, pero Álvaro es muy exigente consigo mismo, sabe que tiene que ser uno de los líderes del equipo y no se permite ni un error.
Admite a EFE que ha pasado página y solo piensa en el partido de mañana. Antes, el técnico se reunió con él y después, en la sesión de entrenamiento que el equipo llevó a cabo en la piscina de Nishi, al egarense se le vio muy concentrado.
"Si vale, ganar mañana tiene doble premio, el pack completo, pero es un error entrar en un partido pensando lo que puede pasar, que es lo que a veces nos ha ocurrido. Hay que afrontarlo como lo que es, un partido de waterpolo más, contra un equipo muy bueno, pero tenemos que centrarnos en nosotros mismos", insistió.
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Jugar como España, lo repite Granados, como lo dice David Martín o el capitán Felipe Perrone, ese es el mantra. "Si somos fieles a nosotros mismos y a nuestro jeugo, creo que todo saldrá rodado. Podrás ganar, podrás perder, pero acabarás el partido estando orgulloso de lo que has hecho y de cómo has jugado", opina.
Para Granados el partido de mañana será entre dos favoritos al título: "Es el rival más duro que nos querríamos encontrar y nos encontramos en semifinales, pero bueno nosotros venimos a este Mundial para ganarlo y si queremos ganarlo, tenemos que ganar a quien sea y cuando sea".
Insiste en que el equipo español lleva bien, cree que sera un partido muy complicado, pero tiene claro que si algún equipo puede ganar a Hungría, es España.
"No tiene nada que ver con el partido ante Francia. Los franceses tienen un boya muy, muy potente, físicamente de los más potentes de todo el circuito, y en el caso de Hungría su fuerte es el arco exterior, con unos lanzadores muy potentes. Dos zurdos que son top mundiales, hay que cambiar el chip del partido de Francia, e intentar neutralizar sus puntos fuertes", afirma.
Y con la perspectiva del tiempo, Álvaro Granados considera que se tiene que ser positivo después de la victoria al límite conseguida ante Francia, fraguada en los 3:30 últimos minutos.
"Hay que ser positivos con lo que nos pasó ayer, pero también conscientes y realistas de lo que fue el partido. No diría que fue un golpe de humildad, porque este equipo es muy humilde, pero es la demostración de lo que es este circuito, de lo que es competir y de ir como favoritos", añadió.
Considera el lanzador que es "una lección", de la que hay quedarse con lo mejor: "Fuimos todo el partido por detrás y solo conseguimos ir por delante en el último minuto. El equipo supo sobreponerse, y llevarse una victoria cuando parecía que estaba muy mal".
Y en cuanto al dominio de España en el concierto mundial, donde no se baja de unas semifinales desde 2018, Álvaro Granados admite que desde que sigue el waterpolo no recuerda que este deporte este tan igualado, sin favoritos claros.
"Sin embargo, gracias a nuestro estilo de juego y a ser fieles a cómo jugamos nos hemos mantenido entre los cuatro primeros desde 2018, y eso es algo de lo que tenemos que ser muy conscientes. Si somos buenos es por seguir nuestro estilo y por nuestra forma de ser, en el momento que nos desviamos de eso, que es lo que pasó ayer, no somos un equipo tan bueno", resumió. EFE.
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