"No es que esté loco por intentar la escapada de inicio, sabíamos que era la última oportunidad para los esprinter y había dos opciones, o ir como hemos ido o que fuese una batalla de 100 km. Ha salido así y es lo que hay", explicó.
El ciclista guipuzcoano destacó la dureza en general de toda la escapada, en especial de los primeros kilómetros, en los que nadie se sumó a la aventura.
"Los primeros 10 km han sido muy duros. Pensé que vendría algún corredor más, como Campenaerts o algún rival así, pero me tuve que ir solo. Le cogí el gustillo y al final he ido rápido y ha sido un día bonito".
"Sabía que la etapa era larga, hacía mucho calor y es verdad que los pueblos estaban llenos, y eso me ha dado fuerzas para ir lo más rápido posible", comentó.
Isasa luchó hasta el límite de sus fuerzas, a pesar de que hizo consultas al coche del director para ver si continuaba en el intento o cedía en sus pretensiones.
"He consultado al coche para ver si seguía o paraba, pero los directores me han dicho que siguiera solo y no tenía otra. He llegado a tener 8 minutos de ventaja, pero era muy difícil llegar. Había viento en contra y la verdad es que me ha frenado bastante. Me ha hecho gastar bastante", comentó.
"Sabía que no iba a llegar. Cuando vas solo piensas de todo, pero entre que vas hablando con el coche y dices cuatro tonterías, te animas un poco. Ha sido un día muy largo", concluyó.
