"He visto la repetición de 2012 y es bastante épico. Es una subida muy dura. Pero en esta Vuelta ya hemos tenido algunas subidas duras y esta será otra más a la lista”, comentó tras la etapa con final en Villablino y una victoria, la de su compatriota Kaden Groves (Alpecin Deceunink), que no le ha "sorprendido".
"Es realmente increíble, está subiendo muy bien. Es un talento, tiene clase y me alegro de que haya ganado hoy", dijo, "orgulloso" de ser australiano.
Ya respecto a la etapa, explicó que “hubo un par de ataques" tras pinchar Primoz Roglic a 14 km de meta porque "la etapa aún estaba en juego, y algunos intentaron escaparse". Aunque para él ha sido "una etapa tranquila" hasta el "descenso rápido" del final.
"La escapada tardó mucho en hacerse, y luego Visma hizo un excelente trabajo para controlar. De todas formas, no era sencillo, así que más difícil de lo que esperaba", resumió su visión de la jornada.
De cara a mañana, a pesar de la cercanía de Primoz Roglic en la general, a 1.21 tras ir cediendo tiempo en las últimas etapas, no cree que tenga que centrarse en un solo rival, sino que "hay que mirar a todos".
"(El Cuitu Negru) es una subida larga, diferente a las de Ancares y Granada, y eso me hace ser más optimista. Será un día duro y a por ella", apuntó.
