"El sábado no me encontraba bien, y tampoco estuve en mi mejor momento los días anteriores, así que no esperaba mucho esta vez. Finalmente me sentí bien al principio y decidí escaparme. En un momento dado, pensé que Van der Poel iba a ganar, y luego también pensé que me atraparía un poco más tarde el dúo Pogacar-Vingegaard... Habría sido una verdadera lástima, ¡pero salió bien!", explicó el galo.
Lenny dejó la compañía del español Enric Mas en el último ascenso, y luego resistió la acometida del dúo Vingegaard-Pogacar.
"Apreté fuerte hasta el último kilómetro, y solo al final creí realmente que era posible ganar. Tengo una muy buena valoración de este Dauphiné. Vine por la general: no funcionó, pero salvé la semana", dijo.
"El equipo me dijo que nunca me rindiera, por eso lo volví a intentarlo hoy. Ahora podemos estar orgullosos de lo que hicimos aquí, con esta victoria. Espero ganar en el Tour también, ya veremos", concluyó.
