Las japonesas Chiaki Inada y Saki Terada visitaban Perú desde hace varios días y se dirigieron a la región Áncash para llegar a la Cordillera Blanca, el destino favorito de los andinistas, y subir al pico nevado del Huascarán, de 6.768 metros, pero en el descenso una de las ellas comenzó a sentir los efectos de la hipotermia.
Ante la imposibilidad de bajar, dado que habían ascendido al nevado sin guía profesional, las montañistas emitieron una señal de alerta por satélite con una base en Estados Unidos, que se comunicó a su vez con la Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP) en Huaraz, la capital de Áncash.
Así, el guía Eric Calvo encabezó las labores de rescate a unos 6.500 metros de altitud del Huascarán con el apoyo de la Policía Nacional, que acercó a los rescatistas en un helicóptero hasta la montaña nevada.
Cuando llegó el equipo de guías al sector conocido como La Garganta, el miércoles por la tarde, encontraron a Terada con los efectos del mal de altura e inicios de hipotermia, mientras que su compañera Inada había fallecido, tras permanecer al menos un día con temperaturas de 30 grados bajo cero, según reportó la agencia estatal Andina.
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Terada fue trasladada a un centro de salud de la ciudad de Caraz, mientras que los restos de Inada permanecían en el campamento base del nevado, según informó la emisora Exitosa.
Este accidente fatal ocurrió tres días después de que la AGMP hallase los cuerpos de tres montañistas desaparecidos en el nevado de Artesonraju, identificados como el brasileño Edson Vandeira y los peruanos Hommer Pretel y Jesús Picón, quienes estudiaban para ser guías de alta montaña y, al parecer, fueron sorprendidos por una avalancha.
