"Estoy muy contento y el equipo, también. Esta carrera aún no estaba en el palmarés del Alpecin-Premier Tech, nunca la habíamos ganado y para mí es un motivo de alegría", dijo Van der Poel en la meta de Ninove.
La primera clave estuvo en el Molenberg, donde Van der Poel estuvo a punto de sufrir una caída después de que se fuera al suelo Matteo Trentin.
"La verdad es que no sé cómo no caí. Quiero disculparme con ese corredor del Tudor. No pude evitarlo y casi lo atropellé. Espero no haberle hecho daño. No vi lo que pasó detrás de mí, pero supongo que fue un caos. Había una gran diferencia con Florian Vermeersch por encima, y ese fue el momento de la carrera", explicó.
Van der Poel valoró el trabajo de Florian Vermeesch, quien fue quien lanzó el ataque que dejó al frente a los que ocuparon el podio.
"Conozco a Florian desde hace mucho tiempo y siempre le he tenido mucho respeto, y más aún después de lo de hoy. Estuvo fuerte y corría para ganar, pero su recompensa fue un podio", señaló.
Van der Poel dejó en duda la posibilidad de correr este domingo la Kuurne Bruselas Kuurne.
"Eso aún no está decidido. Queríamos esperar a la Omloop y decidirlo más tarde, en el autobús al hotel", concluyó.
