En un comunicado, esta entidad ha instado a las fuerzas de seguridad a identificar a los responsables y ha reclamado a las autoridades y organismos deportivos "una condena firme" de los hechos y que "no se banalicen".
Los Mossos d'Esquadra han abierto ya una investigación en el ámbito penal y trabaja de forma coordinada con la Fiscalía de Odio y Discriminación, que es la encargada de determinar si los cánticos coreados en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona) pueden constituir un delito de odio.
"Resulta absolutamente inaceptable que este tipo de manifestaciones tengan cabida en un acontecimiento deportivo de dimensión internacional, sin que se hayan adoptado medidas inmediatas para su interrupción", ha asegurado la entidad, que denuncia que se gritara "musulmán el que no bote".
A su juicio, se trata de una expresión "claramente islamófoba, discriminatoria y contraria a los valores del deporte y de la convivencia democrática".
Al mismo tiempo, la unión de las comunidades islámicas ha lanzado un llamamiento a "la calma" a la población musulmana, así como "a la responsabilidad y la inteligencia colectiva", para evitar reacciones que puedan llevar a la confrontación.
Aunque apunta que los hechos denunciados "no representan a la sociedad española, diversa, plural y comprometida con los derechos fundamentales", la entidad sostiene que "no se pueden considerar como un incidente aislado".
En esta línea, lamenta que "constituyen el reflejo de un clima creciente de normalización de discursos de odio, alimentado en los últimos tiempos por determinados sectores de la extrema derecha en la esfera política".
"Apostamos por la pedagogía, el diálogo y la firmeza en defensa de nuestros derechos, dentro del marco democrático y del Estado de derecho", ha apuntado.
